Nº 362 - 22 de septiembre de 2009
 
 
 
 
 
 

Si las tendencias se conservan hasta 2012, México se acercaría al bipartidismo

El PRI en el umbral
de Los Pinos: GCE

Gerardo Moyano T.

Según la Encuesta Nacional 2009 del Gabinete de Comunicación Estratégica, la mayoría se siente más identificada con el PRI (32.2 por ciento), pero es en los estados gobernados por ese partido donde Felipe Calderón obtiene las mejores
calificaciones de “presidente ideal”


Primera terna. Enrique Peña, Salvador Creel y Marcelo Ebrard son hasta ahora los punteros de sus respectivos partidos

Las elecciones del pasado 5 de julio dejaron la sensación de que el regreso del PRI a Los Pinos puede ocurrir a corto o mediano plazo. De concretarse esa percepción, el país entraría al bipartidismo, lo cual reproduciría a escala presidencial lo que ya ocurre en el Poder Legislativo.
Si bien el PRD, como tercera opción, aún tiene fuerte presencia en el Distrito Federal, Baja California Sur, Zacatecas, Michoacán y municipios del sur y centro del país, la debacle de las últimas elecciones (sumada al efecto negativo de López Obrador, que no le permitió capitalizar los resultados de 2006) deja a la izquierda lejos de la presidencia, al menos en un futuro cercano.
El bipartidismo alejaría aún más al sistema de partidos mexicano del europeo, para acercarlo al presidencial modelo americano, con dos partidos principales que alternan sus mayoría en los poderes Ejecutivo y Legislativo.
Algo que confirma la Encuesta Nacional 2009 del Gabinete de Comunicación Estratégica tanto por la percepción que tiene la sociedad del gobierno y los partidos, como por las proyecciones que colocan al PRI en la antesala de Los Pinos.
Y es que la llamada transición democrática que vivió el país con la llegada del PAN a la presidencia en el año 2000 parece no haber satisfecho las expectativas. Por eso el PRD tuvo su oportunidad en 2006, pero tras desbarrancarse y dividirse, el camino se abrió para el PRI.
Ante el desgaste natural del PAN tras casi una década de gobierno, en condiciones económicas y sociales adversas, y la falta de otros partidos alternativos que cuajen (el PT, Convergencia, Nueva Alianza y el Verde Ecologista son todavía marginales), el camino más predecible parece ser el de un bipartidismo semejante al de Estados Unidos.
La alternancia PRI-PAN ya se ha dado en gobiernos estatales como los de Nuevo León, Chihuahua y Yucatán, con relativo éxito, y podría repetirse a escala nacional. Algo que ya se da en el Congreso, donde PAN y el PRI han aprobado reformas, muy a pesar del PRD.
Sin embargo, no se puede descontar al partido del sol azteca con tanta facilidad, sobre todo con el jefe de gobierno del DF, Marcelo Ebrard, uno de los políticos mejor posicionado en las encuestas. Si bien el PRD ha perdido interlocución en el Congreso, aún tiene suficiente presencia para interponer acciones de inconstitucionalidad y detener iniciativas.
El PRD es un contrapeso al bipartidismo, aún en crisis, siempre y cuando el PRI, único con presencia nacional, no le reste más votos en las próximas elecciones.

La encuesta de GCE

Los resultados de la Encuesta Nacional 2009 del Gabinete de Comunicación Estratégica, que dirigen Liévano Sáenz y el coahuilense Federico Berrueto, colaboradores cercanos del presidente Zedillo, parecen confirmar las sospechas de que la idea del bipartidismo empieza a permear en México.
Cuando se preguntó a los entrevistados (telefónica y personalmente) si hay algún partido con el que se sienten más cercanos, 32.2 por ciento (la mayoría jóvenes) señaló al PRI. El PAN obtuvo 16.4 por ciento de las preferencias, frente a un lejano PRD con 9.6.
Sin embargo, el gran ganador de esta categoría fue el “apolitismo”, ya que 34.1 por ciento de los encuestados dijo no sentirse cercano a ningún partido.
La mayor cercanía partidista del PRI se da justamente en Coahuila, donde el gobernador resultó el mejor posicionado entre el resto de los mandatarios del país. Mientras que la mayor cercanía del PAN ocurre en Baja California, Sonora y Nuevo León.
La cercanía con el PRD es más fuerte en Baja California Sur y el DF, aunque con niveles muy inferiores al de sus competidores.
Cabe destacar que la clase que más cercana se siente al PRI es la de mayor marginación, mientras que en el caso del PAN el mayor apoyo lo recibe de las clases medias. El PRD también obtuvo respaldo entre los pobres.
En otra línea, ante la pregunta de “Si el día de hoy fuera la elección para elegir al nuevo gobernador de su estado, ¿por cuál partido votaría usted?”, el PRI ganaría veintiuno, el PAN siete (Aguascalientes, Baja California, Guanajuato, Michoacán, Chiapas, Tlaxcala y Zacatecas) y el PRD dos: Baja California Sur y el Distrito Federal.
Esos datos (en los cuales se excluyen los estados que tuvieron elecciones de gobernador el 5 de julio) reflejan el claro retroceso del PRD en bastiones como Zacatecas, donde su preferencia es de 13 por ciento, frente a 17.8 del PAN y 20.6 del PRI, y Michoacán, donde alcanza 12.6 por ciento frente a 21 del PAN y 19.8 del PRI.
En cuanto a la pregunta “Independientemente del partido por el cual usted ha votado antes o al cual usted se siente más cercano, ¿cuál partido cree usted que sea más probable que gane la próxima elección de Gobernador/Jefe de Gobierno?”, el PRI se posiciona aún mejor, dejándole posibilidades al PAN sólo en Baja California, Guanajuato y Tlaxcala, mientras el PRD sigue fuerte en Baja California Sur y el Distrito Federal.

Las proyecciones

Con respecto al rumbo que podrían tomar las elecciones presidenciales de 2012, la encuesta ubica al PRI con un 50.7 por ciento de posibilidades de ganar, frente al 18.1 del PAN y un escaso 7.6 del PRD. Sólo en Sonora el PAN se le acercó al PRI, el cual lidera las preferencias en todos los estados.
Los datos muestran a Enrique Peña Nieto como el favorito con 60.9 por ciento de las preferencias, por encima de 6.7 de Alonso Lujambio y 16.1 de Marcelo Ebrard. En otro segmento le otorga al mexiquense 57.9 por ciento, frente al 15.9 de Andrés Manuel López Obrador y 13.2 de Santiago Creel.
Al preguntar quién cree que será el candidato del PAN, Santiago Creel es el mejor posicionado, con 29.6 por ciento. Le siguen Josefina Vázquez Mota con 21.6, Manuel Espino con 13.8 y Alonso Lujambio con 4.3. En el PRD, Ebrard tiene 43.7 por ciento; López Obrador, 26.3 y Jesús Ortega 12.6.
En el caso del PRI, 72.2 por ciento de los encuestados piensa que Peña Nieto será el candidato presidencial, 13.9 optó por Beatriz Paredes, 3.6 por Manlio Fabio Beltrones y dos por el veracruzano Fidel Herrera.
GCE plantea al entrevistado si Creel, Peña y Ebrard fueran sus vecinos, con “quién se sentaría en el futbol o a tomar un café”. Gana es el mexiquense con 49.7 por ciento del total.
También pregunta que si un pariente fuera secuestrado, a quién le pediría mediar, y nuevamente gana Peña, con 48.7 por ciento, contra 14.7 de Ebrard y 14.2 de Creel. Y si escogería a alguno de ellos como compadre, el mexiquense gana con 40.2 por ciento, pero 30.9 dice que no escogería a ninguno.
Los resultados son insuficientes para anunciar el estreno de un bipartidismo en México al estilo estadounidense, pero indican que en el futuro el gobierno del país se repartirá, en términos de GCE, entre un zorro astuto (animal con que se identifica al PRI) y la hormiguita trabajadora (PAN). El gallo de pelea (PRD) pierde cada vez más plumas. E4

 

El gobernador de la gente


Humberto Moreira. Primero en popularidad

La encuesta de GCE muestra que Humberto Moreira (PRI) es el gobernador más del popular del país. Le siguen Juan Sabines, de Chiapas (PRD), Eugenio Hernández, de Tamaulipas, Fidel Herrera, de Veracruz, Miguel Ángel Osorio, de Hidalgo, Enrique Peña, del Estado de México, y Jorge Carlos Hurtado, de Campeche, todo ellos del PRI.
En un segundo grupo figuran los también priistas Félix González, de Quintana Roo, Andrés R. Granier, de Tabasco, Ney González, de Nayarit, Ismael Hernández, de Durango, Eduardo Bours, ex gobernador de Sonora, e Ivonne Ortega, de Yucatán. Les siguen, con una calificación de 2.6, los mandatarios de Colima, Querétaro y Chihuahua.
Los gobernadores de Nuevo León (PRI), Baja California, San Luis Potosí (PAN) y Distrito Federal (PRD) califican con 2.5 —en todos los casos, la escala es de uno a cuatro—, en tanto que sus colegas de Baja California Sur y Sinaloa obtienen 2.3. Los de Guanajuato (PAN), Puebla (PRI) y Guerrero (PRD) fueron puntuados igual. Los de Jalisco, Morelos y Zacatecas obtuvieron 2.1. Con dos puntos, los de Michoacán (PRD), Tlaxcala, Aguascalientes (PAN) y Oaxaca (PRI) son los peor valorados.
El “gobernador ideal” debe reunir el perfil de una persona honesta, trabajadora, carismática, preparada, que cumpla lo que promete y es tolerante a las distintas ideas que hay en México.
Con respecto a la gestión de cada gobernador, los entrevistados consideran que sólo los de Chihuahua, Coahuila, Veracruz, Yucatán, Campeche y Nuevo León privilegian a la gente sobre su partido. El resto pondría por delante los intereses partidistas. De estos últimos destacan los mandatarios de Michoacán, Oaxaca y Puebla, donde el 70, el 69 y el 65 por ciento de los encuestados creen que preferirían a su partido que a la población.
Los resultados se corresponden con el éxito del PRI en las elecciones del 5 de julio, sobre todo en Coahuila. A Moreira le favorece su manejo en las tragedias de Pasta de Conchos, Celemania, Piedras Negras y La Laguna, así como su posición crítica frente a los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón en lo que respecta a la distribución del presupuesto, la seguridad pública y el aumento del costo de vida.
En esta categoría, la encuesta contrasta con la opinión mediática sobre los gobernadores. De lo contrario no se explica que mientras la imagen de mandatarios priistas como Fidel Herrera es respaldada por sus gobernados, en los medios de comunicación sea tan impopular.
En sentido opuesto, las figuras de Zeferino Torreblanca (PRD/ Guerrero), Emilio González (PAN/ Jalisco), Luis Armando Reynoso (PAN/ Aguascalientes) y Amalia García (PRD/ Zacatecas) parecieran contar con más simpatía en los medios de comunicación de que la que tienen entre los ciudadanos, como muestra la investigación de GCE.
En el caso extremo de Ulises Ruiz (PRI/ Oaxaca), la encuesta refleja una imagen deteriorada en su estado, lo mismo que en los medios.

 

El México marginado

 


Un punto destacable de la Encuesta Nacional Gobierno, Sociedad y Política, de GCE, es la medición de los niveles de marginación en el país. Resultaría un desperdicio enfocar semejante trabajo sólo en cuestiones de gobierno y política, sin aprovechar la oportunidad para indagar sobre la sociedad.
El índice de marginación urbana es una medida resumen que permite diferenciar a las Áreas Geoestadísticas Básicas Urbanas del país, según el impacto global de las privaciones que padece la población, como resultado de la falta de acceso a la educación y la salud, la residencia en viviendas inadecuadas y la carencia de bienes de primera necesidad, dice el estudio.
La encuesta comprende cuatro dimensiones y diez indicadores sociales y económicos. Cada uno mide la intensidad de exclusión como porcentaje de la sociedad que no participa en el disfrute de bienes y servicios esenciales para el desarrollo de sus capacidades básicas.
Los resultados de los niveles de marginación son reveladores en algunos casos. Por ejemplo, de la encuesta se desprende que en Coahuila no existen niveles altos o muy altos de marginación, e incluso que la casi totalidad de los municipios presenta un nivel “muy bajo” de marginación, lo que podría explicar en parte la buena calificación que recibe el gobernador Humberto Moreira.
Candela, General Cepeda y Viesca presentan niveles medios de marginación. En Abasolo, Arteaga, Cuatro Ciénegas, Escobedo, Francisco I. Madero, Guerrero, Hidalgo, Jiménez, Juárez, Lamadrid, Matamoros, Nadadores, Ocampo, Parras, Progreso, Sacramento, San Pedro y Sierra Mojada el grado es bajo. Y “muy bajo” en el resto, incluidas las ciudades más importantes (Saltillo, Torreón, Piedras Negras).
Por el contrario, estados como Oaxaca, Puebla, Veracruz, Querétaro y Estado de México presentan altos y muy altos niveles de marginación, con una enorme lista de municipios en esa categoría.
Nuevo León es el único vecino de Coahuila que sale bien librado, pues sólo seis de sus municipios registran altos niveles de marginación. Durango, Zacatecas y San Luis Potosí presentan una alta cantidad de municipios con niveles medio, alto y muy alto.

 

Perfil del presidente ideal

El presidente Felipe Calderón es mejor visto por los estados gobernados por el PRI que en la mayoría de las entidades administradas por el PAN, con una calificación nacional sobre el “presidente ideal” de 2.6, en una escala de uno a cuatro.
El Gabinete de Comunicación Estratégica preguntó a la muestra qué tanto se parece el presidente Felipe Calderón a un presidente ideal, considerando que éste sería “una persona honesta, trabajadora, carismática, preparada, que cumpliría lo que promete y sería tolerante a las distintas ideas que hay en México”. Estos fueron los resultados:
Nuevo León y Tamaulipas le otorgaron la calificación más alta: 2.8. Tlaxcala 2.3 y el DF 2.2. Sobre el cumplimiento de deberes del Ejecutivo, en una escala de cinco a diez, Calderón obtiene 7.4. Los estados que califican mejor al presidente Calderón son Nayarit, con 7.9, seguido por Tamaulipas, Colima, Nuevo León y Sonora.
Si se considera que “todos los presidentes y mandatarios del mundo tienen deberes que cumplir con los ciudadanos”, se preguntó “¿Qué tanto cree que Felipe Calderón cumple con sus deberes como Presidente?”. (En una escala del cinco al diez, donde cinco es que no cumple con ninguno de sus deberes y diez es que cumple con todos).
El promedio nacional es de 7.4, con mayor aceptación en Nayarit (7.9), Tamaulipas (7.8), Colima (7.7), Nuevo León y Sonora (7.6). En Jalisco, Coahuila, Baja California Sur, Campeche, Durango, Yucatán y Aguas Calientes la aprobación es de 7.5. Las peores calificaciones las recibió en Estado de México (6.9), DF y Tuxtla (6.8).
En cuanto a partidos, el PAN le dio al presidente una calificación de 8.2, el PRI 7.3 y PRD 7.1.

 

Más impuestos, sólo
si se transparentan

Según la Encuesta Nacional, un gran porcentaje de los entrevistados desconfía de sus legisladores, e incluso cree que su reelección no serviría de nada pues tampoco mejoraría su rendimiento. Además, cree que el salario de los diputados y los senadores es “excesivo”. Así mismo, se les critica por representar escasamente los intereses de sus representados.
La encuesta revela que la mayoría de los mexicanos estaría dispuesta a pagar más impuestos a cambio de que los recursos se manejen con transparencia, haya rendición de cuentas y se apliquen de manera exacta en solucionar problemas clave de la comunidad.
Cuarenta por ciento de las personas consultadas rechaza más impuestos, pero 23 por ciento dice que sí y 32.5 por ciento los acepta a cambio de tener acceso al reporte de gastos.
Más de 82 por ciento de la muestra rechaza gravar con IVA medicinas y alimentos. Al preguntar por qué la gente no quiere cubrir ese impuesto, respondió: las autoridades se roban el dinero (23.2 por ciento); malgastan el dinero (18.6); no informan en qué utilizan el dinero (26.6) y por las tres razones anteriores (24.7).
El 55.5 por ciento de los encuestados prefiere que sean los gobiernos estatales los que recauden los impuestos y no la Secretaría de Hacienda. Sonora rechaza el cobro a cargo de las autoridades federales, con sólo 22 por ciento de apoyo. Morelos está a favor con 33.6 por ciento de opiniones positivas. E4

 

 
361 - 360 - 359 - 358
357 - 356 - 355 - 354
353 - 352 - 351 - 350
349 - 348 - 347 - 346
345 - 344 - 343 - 342
341 - 340 - 339 - 338
333 - 332 - 331 - 330
329 - 328 - 327 - 326
325 - 324 - 323 - 322
321 - 320 - 319 - 318
317 - 316 - 315 - 314