El recorte a las universidades, un error;
estados y municipios necesitan mayores márgenes de maniobra
Hay gastos del gobierno federal que deben pasarse bajo la lupa

¿Sector estratégico¿ Recorte de veintitrés mil millones de pesos a la educación
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Para distribuir correctamente los recuersos del gobierno federal es preciso realizar primero un análisis profundo de los recursos presupuestarios que posee. Javier Guerrero llama la atención sobre este aspecto y la necesidad de corresponder las responsabilidades de la federación —en términos financieros y económicos— con los estados.
Desaprueba los recortes a la educación, área que califica de “cardinal y estratégica”. Para lograr un mejor balance económico en medio de la crisis mundial, propone enfocarse en una mejor combinación de medidas de austeridad, mayor eficiencia recaudatoria y un esquema mucho más justo de transferencias y apoyos de la federación.
El secretario de Gestión Social del CEN del PRI ofrece apoyar todas las tareas relacionadas con las estimaciones y reclamos presupuestarios. Mientras me inviten, ahí voy a estar, afirma.
¿En medio de la actual crisis económica, cuál será el reto al momento de asignar el presupuesto?
Ante todo, revisar muy bien las asignaciones y los disponibles del gobierno federal. Existen recursos por un monto cercano a los quinientos mil millones de pesos en fondos de fideicomisos y mandatos. Creo que debemos revisarlos puntualmente antes de que se afecten —y continúen afectando programas estratégicos—. Se puede inspeccionar el disponible que posee la propia federación por un lado y, por el otro, me parece que los temas del presupuesto y del ingreso van a tener que contar con un esfuerzo adicional que consolide pagar nuestros gastos junto con el fortalecimiento de programas prioritarios y áreas administrativas. Hay gasto corriente que tiene que pasarse bajo la lupa. En ese sentido prevalecen aspectos de la ley de coordinación fiscal que seguramente se pondrán sobre la mesa para ver facultades, darle margen a los municipios de los estados y establecer esquemas de coordinación y mayor responsabilidad entre los niveles de gobierno.
Quizás también deba promoverse una mayor facultad por parte de las entidades para recuperar recursos.
Sí, la combinación de medidas de austeridad, mayor eficiencia recaudatoria y un esquema mucho más justo de transferencias y apoyos de la federación son, a mi juicio, las vías que tienen que explorarse. De entrada los gobernadores han sido muy enfáticos en el sentido de la bursatilización para los estados y los municipios, de tal manera que les resuelvan realmente el problema de flujo y liquidez. Me parece que hay áreas y temas específicos que tendrán que ser revisados con muchísima más atención. El asunto de las transferencias educativas y en educación superior conforma uno de los puntos a estudiar. Hay responsabilidades de la federación en términos financieros y económicos que no han sido recíprocas con los esfuerzos que hacen los estados.
Desde esa perspectiva, ¿qué opinión le merece el anuncio de un recorte a la educación?
Creo que es el área más cardinal y estratégica. Tenemos que revisarlo con muchísimo detenimiento porque afecta un sector sustancialmente importante. No conozco los datos, pero sé que, acumulando ambos recortes federales, andábamos por cerca de ochenta y cinco mil millones de pesos —treinta y cinco mil millones y cincuenta mil millones respectivamente— y, en el caso educativo, el impacto rondaba los veintitrés mil millones de pesos. Estamos pidiéndole a Secretaría de Hacienda detalles del ajuste porque queremos saber cuánto le está golpeando a las universidades, por ejemplo, al igual que a los programas de rehabilitación, reconstrucción de aulas o compromisos adquiridos con los maestros con su sindicato y, en ese sentido, tener una opinión mucho más exacta.
Queda el tema de los subejercicios...
Sucede que con los recortes y los programas de inversión se oculta el dato de los subejercicios reales. Al segundo semestre de este año los identificados por la autoridad sumaban cerca de doce mil millones de pesos. Creo que estaban más altos, sólo que no lo sabremos porque se cruzan con los datos del recorte del programa o proyectos que ellos mismos han declarado que están en fase de ajustes pues no tenían los elementos técnicos o estaban en calendarios muy retrasados para su aplicación.
Todos estos mecanismos se manejan como soluciones a corto plazo. Pero con la vista puesta en un futuro mediato, ¿cuál debe ser el camino a seguir?
De entrada las estrategias implementadas son ajustes en la coyuntura, derivados de la caída en la recaudación, pero hay un problema estructural, que se relaciona con el ingreso petrolero. Hay cerca de ochocientos mil barriles menos en la plataforma de producción de Pemex y, obviamente, una incertidumbre tremenda en el comportamiento del precio del barril. La dependencia del presupuesto federal del ingreso petrolero es un problema estructural de mediano y largo plazo que tiene que resolverse. ¿Cuál es la alternativa? Revisar el estado actual del pacto federal en materia hacendaria para establecer parámetros que permitan una mayor calidad de gasto y un mayor esfuerzo de eficiencia recaudatoria en los términos de gobierno.
En el caso concreto del gobierno federal me parece que debe simplificar y elevar esta misma eficiencia recaudatoria así como combatir la evasión y deducción fiscal antes de pensar en crear nuevos impuestos.
Están por renovarse las alcaldías ¿Cómo prevé que cierren los municipios y qué les espera a sus nuevos presidentes?
En el caso de Coahuila tenemos el pendiente del adeudo. Hay una presión muy fuerte respecto al fin de año en el flujo de efectivo y, sobre todo, en los compromisos que están ya establecidos. Los municipios van a cerrar en una situación precaria. Para el relevo el tema más importante será, precisamente, el cuidado de las finanzas públicas.
¿Piensa mantenerse al lado de Beatriz Paredes en esta tarea?
Me encuentro, de hecho, en la Secretaría de Gestión y he participado en los grupos económicos del Comité Ejecutivo Nacional. Mientras me inviten, ahí voy a estar. E4 |