Te sacaré los ojos en silencio,
los pondré en mi almohada
para que me mires toda la noche.
Te cortaré las manos y los brazos
para sentirte cuando duerma.
Te arrancaré los pies
para tenerlos cerca y que solo camines junto a mí.
Te robaré la boca y la nariz,
para respirarte toda la noche.
Te quiero en pequeños sorbos para no asfixiarme,
para saborearte poco a poco y comerte vivo,
pedazo por pedazo.