Nº 359 - 11 de agosto de 2009
 
 
 
 
 
 

Peña Nieto es la figura del PRI, por encima de Paredes y Beltrones, pero todavía está muy lejos de la Presidencia

Crónica de una sucesión anunciada

Diego Guevara

Originario de Atlacomulco, municipio que da nombre a uno de los grupos más poderosos e influyentes del país, el gobernador mexiquense hizo casi carro completo el 5 de julio, pero sus relaciones con Arturo Montiel, quien le heredó el cargo, y otros capítulos de su prontuario podrían costarle caro en 2012



De Fiesta. Peña con la líder del PRI, Beatriz Paredes, y el ex presidente Salinas

Mucho se ha hablado del “efecto Peña Nieto” en las pasadas elecciones. La fórmula de mostrar una imagen rejuvenecida arrojó resultados positivos para el priismo de todo el país, sobre todo en el noreste, con Humberto Moreira y Rodrigo Medina como exponentes.
Pero detrás de los gobernadores jóvenes existe un partido articulado sobre los mismos principios corporativistas de antaño, que supo aprovechar el deterioro de sus principales rivales. La sombra del viejo PRI sigue latente.
El caso de Peña Nieto, el presidenciable por antonomasia, es un claro ejemplo. Hechura del controvertido Arturo Montiel, Peña Nieto se ha convertido en la nueva estrella de su partido y de Televisa. Electoralmente, los resultados están a la vista en el Estado de México.
El ex gobernador coahuilense Enrique Martínez, delegado del CEN del PRI, pasó con Peña la prueba del 5 de julio. Espacio 4 proyectó en su número 350 los riesgos de una elección cerrada en el estado más poblado del país. Los resultados superaron las expectativas: el PRI borró del mapa el corredor azul y el cinturón amarillo con un carro casi completo. Una elección impensada para el PRI en los últimos quince años.
También se mencionaba que la candidatura presidencial la disputarían Beatriz Paredes, presidenta del partido, y el senador sonorense Manlio Fabio Beltrones. Ahora, con Paredes descartada por sí misma y con la debacle del PRI en Sonora, el camino parece allanado para el mexiquense.
Sin embargo, el joven gobernador deberá responder por varios capítulos oscuros de su prontuario político. Entre otros, sus relaciones con Arturo Montiel, cuyo enriquecimiento solapó por todos los medios a su alcance. Elegir Congreso no es lo mismo que elegir presidente.
Puede haber dudas sobre los alcances del “efecto Peña Nieto” en el resto del país, pero donde no las hay es en el Estado de México, base de uno de los grupos políticos más influyentes: el de Atlacomulco, municipio de donde es originario el delfín de Montiel.
El PRI le arrebató al PAN el corredor que gobernaba desde hace 12 años, incluida la capital, y borró al PRD de su bastión en la zona oriente. Pero además obtuvo una mayoría aplastante en el Congreso estatal, que lo deja en una situación ventajosa en la entidad que no sólo tiene el padrón de votantes más grande del país, sino que es su motor económico.
Con esos resultados, Enrique Martínez podría cosechar buenos frutos, según le vaya a Peña. Aspirante presidencial en 2006, el coahuilense fue uno de los primeros en alzarle el brazo a Montiel como candidato del Tucom. Para nada, pues al poco tiempo la escandalosa riqueza del gobernador mexiquense le dejó fuera de la carrera por Los Pinos.
¿Qué será Martínez si el PRI vuelve a la presidencia? El tiempo lo dirá.

Prueba superada

La importancia del Estado de México en la sucesión de 2012 es indiscutible. Con 10 millones de votantes de los poco más de 76 millones inscritos en el Instituto Federal Electoral (IFE), el 5 de julio se eligieron 125 presidentes municipales, 45 diputados locales y 40 federales.
El PRI ganó casi de todas, todas. Recuperó Toluca de manos del PAN y en alianza con partidos menores obtuvo 96 municipios y 40 distritos locales, lo que le brinda mayoría absoluta del Congreso mexiquense, algo que no lograba desde 1993.
A partir de este mes, el partido del gobernador Peña Nieto gobernará a más del 90 por ciento de los 14.7 millones de habitantes del estado. El PAN despachará en 13 municipios, el PRD en seis, PT y Convergencia en dos y las alianzas PT-PRD y PAN-Convergencia en seis. En cuanto a las diputaciones locales por el principio de mayoría relativa, 40 fueron para el PRI, solo y en coalición con otros partidos; dos para el PAN e igual número para el PRD.
En su toma de posesión como delegado del CEN del PRI en el Estado de México, en el marco de la LXXX sesión extraordinaria del Consejo Político Estatal, Enrique Martínez afirmó que “el PRI es el partido más organizado y con los mejores cuadros”. La dirigencia del tricolor mexiquense había dicho que para el 5 de julio no podía hablar de carro completo, pero por poco se lo lleva.
En el mismo discurso, el ex gobernador de Coahuila expresó que el desafío para la militancia del estado no era únicamente triunfar de manera contundente, sino “ser la base de las victorias del Revolucionario Institucional en el ámbito nacional”. Léase recuperar Los Pinos.
Su militancia en el Tucom —para que Arturo Montiel enfrentara a Madrazo en la sucesión de 2006— fue bien vista por los priistas del Estado de México.
El coahuilense podría aspirar a jugar de nuevo en las grandes ligas, por su cercanía con el primer presidenciable. Antes de las elecciones del 5 de julio, la imagen de Peña Nieto era sólo superada por la de Beatriz Paredes en Tlaxcala y por Manlio Fabio Beltrones en Sonora. En las otras 30 entidades dominaba por amplio margen: siete a uno en su estado, seis a uno en el Distrito Federal, cuatro a uno en Hidalgo y dos a uno en Veracruz y Oaxaca.
Peña Nieto quiere cambiar la historia. Lo mismo pretendieron, sin éxito, Carlos Hank, Alfredo del Mazo, Emilio Chuayffet y Arturo Montiel. E4

El PRD, traicionado por AMLO, Convergencia y Muñoz Ledo


López Obrador.
Después de mí, el diluvio

El PRD perdió el cinturón amarillo en la zona oriental del Estado de México el 5 de julio, en una jornada donde el abstencionismo alcanzó el 56 por ciento y el voto nulo llegó al cinco.
El PRD perdió nueve municipios y nueve distritos locales. Tras 12 años de gobiernos perredistas, Nezahualcóyotl pasó a manos del atleta paralímpico Edgar Cesáreo Navarro, postulado por el PRI.
El Partido Revolucionario venció también al PRD en Ecatepec, Tultitlán e Ixtapaluca, que junto con Chimalhuacán y Nezahualcóyotl integran los 10 municipios más poblados con casi 54 por ciento de la población.
Chicoloapan continuará en poder del PRD, pero la desaparición del cinturón amarillo también abarca los distritos locales, excepto el 41 de Nezahualcóyotl. El PRI lo releva en las demás posiciones, entre ellas con la ex clavadista Mari José Alcalá.
El PRD se replegó a Ocoyoacac, Tepletaoxtoc, Tlatlaya, Tultepec, Villa Guerrero y Luvianos, aunque también adelanta en Chicoloapan, San Simón, Tonatico y Zacazonapan en alianza con el PT. Este último se impuso en Almoloya del Río, Atlautla, Capulhuac. También ganó en Xonacatlán, Nextlalpan, Zacualpan aliado a Convergencia, que ganó por sí solo en Tonanitla e Isidro Fabela.
En las elecciones de diputados, el PRD perdió medio millón de votos al obtener 749 mil 339 (más de la mitad en coalición con el PT).
Cuando el priista Eruviel Ávila se proclamó ganador en Ecatepec, considerado uno de los municipios con mayor calidad de vida del país y donde gobernaba el PT, la perredista Maribel Alva Olvera dijo que impugnaría el triunfo, producto “de la compra de votos y conciencias por el gobernador Enrique Peña Nieto”.
El PRD insistió en que se enfrentó a una elección de Estado, donde el gobernador Peña Nieto “estuvo en campaña desde el inicio del proceso”. Luis Sánchez, líder del PRD, se negó a asumir a su partido como perdedor y argumentó que quien perdió fue la democracia, al volver al carro completo “un partido que por más de 70 años ha dañado al país”.
Los perredistas acusan además a Convergencia, partido que casi duplicó su votación en el Estado de México, de haber actuado en contra del PRD, y responsabilizaron de esa estrategia a Dante Delgado y a Porfirio Muñoz Ledo.
También señalan el daño causado a su partido por Andrés Manuel López Obrador, quien llamó a votar por otras fuerzas políticas. E4

 

Arturo Montiel impuso a Peña y ahora cobra altos réditos


El padrino. Montiel, más impune que nunca

La carrera de Arturo Montiel Rojas a Los Pinos, como elegido de los gobernadores del Tucom (Todos Unidos Contra Madrazo), se interrumpió en octubre de 2005 por acusaciones de enriquecimiento ilícito.
Con su proverbial descaro, Montiel se unió a la candidatura de Roberto Madrazo, quien protagonizó una de las peores elecciones de la historia para su partido.
Cuentas bancarias, negocios millonarios y propiedades de Montiel y de sus hijos en Jalisco, Estado de México y Francia brotaron como hongos. Un banquete para los medios de comunicación. Pero en enero de 2006, tres meses después de iniciadas las investigaciones, la Procuraduría del Estado de México resolvió que “no había elementos para fincarle al ex gobernador responsabilidades por los delitos de peculado y enriquecimiento ilícito”.
La exoneración también alcanzó a Paula Yáñez, ex esposa de Montiel; Maude Versini, su cónyuge en esos momentos; y al ex secretario de Finanzas, José Luis Miranda Nava, denunciados por el regidor de Tlalnepantla, José Luis Cortés.
Montiel negó poseer los millones que se le adjudicaban, pero Versini —periodista francesa que lo conquistó después de una entrevista, provocó su divorcio y para casarse con ella antes de los plazos legales reformó el Código Civil— le exigió 20 millones de dólares para disolver su matrimonio.
Miranda ocultó información sobre los ingresos y egresos del ex gobernador en sus declaraciones patrimoniales, pero aseguró que al inicio de su gestión ya contaba con un sólido patrimonio, producto de una trayectoria empresarial de más de 20 años.
No obstante, el principal defensor de Montiel es Peña Nieto, aun cuando los diputados de oposición protestaron la exoneración. El procurador Abel Villicaña Estrada negó la existencia de pruebas que incriminaran al ex mandatario, pero dijo que de surgir nuevas evidencias el expediente podría ser reabierto. Las pruebas nunca llegaron.
En premio a su discreción y servicios, Peña nombró a Miranda Nava —principal operador financiero del gobierno de Montiel— secretario de Gobierno el 31 de marzo pasado. La Procuraduría General de Justicia del Estado de México “investigó” a Miranda como presunto prestanombres de Montiel Rojas.
El nombramiento fue considerado por el dirigente estatal del PRD, Ricardo Moreno, como el “pago de facturas que está haciendo el actual mandatario a su antecesor y padrino político”.
Los electores no le cobraron factura a Peña el 5 de julio, pero el encubrimiento de su padrino será tema en la sucesión presidencial de 2012. E4

 

Acción Nacional paga los costos de su nepotismo y recoge migajas


Germán Martínez.
El PAN, norrado del mapa

Entre los 96 municipios que el PRI gobernará a partir del 18 de agosto se encuentran los 10 más poblados del Estado de México, los cuales concentran las principales fuentes industriales y de comercio.
El PAN perdió la capital del estado, Toluca, y todas las alcaldías del poniente del valle de México: Atizapán de Zaragoza, Cuautitlán Izcalli, Tlalnepantla y Naucalpan.
El PRI ganó además Ecatepec, Chalco, Valle de Chalco, Ixtapaluca, Chimalhuacán, Metepec, La Paz, Tlalnepantla, Coacalco, Tecámac, Tultitlán, Tlalmanalco y Amecameca, entre otros. Acción Nacional obtuvo Mexicalcingo, aliado con Convergencia, y 11 municipios con menos de 20 mil habitantes, excepto San Mateo Atenco, Zinacantepec y Zumpango.
En la elección del Congreso local, el PAN captó 950 mil 713 votos, 70 mil menos que hace tres años. El PRI tendrá mayoría absoluta con 39 diputados. Acción Nacional ocupará 11 curules (dos de mayoría y nueve de representación proporcional), el PRD ocho (tres de mayoría y cinco plurinominales) y Nueva Alianza siete, uno de mayoría por un convenio con el PRI. Con el 2.5 por ciento de votación individual y el 5.5 en alianza con el PRI, el Partido Verde tendrá cuatro asientos, el PT tres, Convergencia dos, y el Social Demócrata uno.
Ante el fracaso, los panistas exigieron la cabeza del dirigente estatal, Ulises Ramírez, tal como sucedió a escala nacional con Germán Martínez. La leyenda “Ulises, si tienes vergüenza, renuncia”, se multiplicaron a lo largo de Periférico Norte, en el llamado corredor azul, para exigir al delegado estatal del PAN dejar la dirigencia de Acción Nacional.
Las baterías se dirigieron también contra la familia política panistas más popular de Naucalpan. “Los Durán Reveles no somos responsables de la derrota del Partido Acción Nacional” en este municipio del corredor azul, señaló con enojo Porfirio, el hermano mayor del clan.
El PAN perdió no sólo la presidencia municipal, gobernada por ese partido los 12 últimos años, sino cuatro de las cinco diputaciones locales y federales de esta zona, dos de las cuales tenían como candidatos a Porfirio y Patricia, hermanos del alcalde de Naucalpan, José Luis Durán Reveles. E4

 

 
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