PERTENENCIA
Héctor Palacios Flores

Hay una sensación que poco se habla de ello, esto es el de ser poseedor, dueño de un bien, de una virtud o un defecto.
Hoy me invadió una tranquilidad asombrosa y me puse a meditar de aquello que poseo. El tiempo me ha hecho acreedor de muchos peculios. Soy poseedor de los caminos, de los pueblos y países que he recorrido. Son mías las fondas, las tascas, los bares, las paellas, los tacos y enchiladas, el pavo de navidad y el guisado con crema de cacahuate que hacía doña Lolita, mi madre.
Soy dueño de los campos, los mares, los cielos que he visitado y los ruedos que he pisado cuando fui torero. Soy amo y señor de los ríos y los lagos tranquilos donde me he bañado y de los charcos sucios donde por ignorancia he ensuciado mis pies.
Es mía la luna de las noches románticas y el sol del amanecer que me ha dado de frente su luz, su alegría y también del que ha proyectado la sombra de mis miedos y temores.
Son míos y están en mi corazón todos los amigos de mi niñez, los de mi juventud y de adulto junto con los compadres y parientes que me mandan tarjetas de navidad o saludos con otras amistades.
Soy dueño de los besos y cariños que me han brindado aquellas que tan generosamente, dulcemente, locamente me han amado y de los besos y cariños de quienes me fingieron su amor.
Ahora que siento caer la tierra sobre mi ataúd, se que después de todo esa tierra también me pertenece.
HÉCTOR PALACIOS FLORES
Nace en Reynosa, Tamaulipas, en 1931. Hijo de una familia de clase media hace sus estudios de primaria en su ciudad natal y parte de High School en la vecina ciudad fronteriza de McAllen, Texas. Posteriormente le viene la idea de ser torero y se dedica por completo a esa profesión. Torea en España, México y Francia. Al retirarse se dedica al comercio y la empresa taurina. Radica en Acuña desde 1970. Su afición por la lectura lo llevó a escribir su libro Anecdotario (2006). Artículos suyos han sido publicados en la revista Letras en Rebeldía y el periódico Zócalo.
|