Nº 355 - 16 de junio de 2009
 
 
 
 
 
 

Calderón busca rescatar al PAN fundacional y hacerse con la mayoría en el Congreso el 5 de julio

Presidente en campaña; la consigna:
ganar el gobierno sin perder el partido

Gerardo Hernández G.

Aunque va contra sus principios doctrinarios, Felipe Calderón no hace otra cosa que emular a sus predecesores del PRI, sólo que con un instrumental limitado y menores márgenes de maniobra; la división de poderes y la autonomía de los gobernadores, producto de la alternancia, eclipsan la presidencia imperial


Felipe Calderón. El presidente está dispuesto a conservar el poder. El primer paso, ganar las elecciones del 5 de julio

El PAN pasó del monorraíl ideológico a la doble vía con el ascenso del ala pragmática al poder. El tránsito implicó defecciones, pero también adhesiones, algunas de ellas valiosas como las de Juan José Rodríguez Prats y Demetrio Sodi, del PRI; sociedades vergonzantes con Carlos Salinas —ya extintas— y con Elba Esther Gordillo, cacique del SNTE y del Panal, aún vigentes; y crisis que pusieron en entredicho su reputación de “bien portado” cuando el IFE declaró presidente a Felipe Calderón contra los pronósticos de que López Obrador, candidato de la izquierda, ganaría las elecciones.
Hoy, de cara a los comicios para renovar la Cámara de Diputados, cuya conformación podría incidir en la sucesión de 2012 —aunque no resultó así en las intermedias de Fox cuando el PAN bajó a ciento cuarenta y ocho curules después de haber ganado doscientas siete en 2000 y sin embargo conservó la presidencia—, cobra cabal sentido la máxima calderonista de que Acción Nacional debe “ganar el gobierno sin perder el partido”. Pues el presidente desea tener mayoría en la LXI Legislatura que entrará en ejercicio el 1 de septiembre próximo y lo acompañará hasta el final de su mandato; o, de lo contrario, que su rival histórico, el PRI, no lo apabulle en las urnas el 5 de julio.
La oposición le reprocha a Calderón ser el gran elector, dirigir a su partido y emplear la fuerza del Estado para favorecer a los candidatos del PAN como lo hicieron sus predecesores del PRI. El activismo presidencial es incontrovertible, sin embargo conviene hacer algunas acotaciones:

1. Calderón gana la postulación panista sin ocupar en ese momento un cargo en el gabinete o de elección popular —Fox obtiene la candidatura desde el gobierno de Guanajuato—. En esa sucesión, el favorito del presidente no era Calderón sino el secretario de Gobernación Santiago Creel.

2. En el caso del PRI, las doces sucesiones comprendidas entre 1929 y 2000 las resolvió el presidente de turno.

3. Ni Fox ni Calderón han tenido mayoría en el Congreso federal ni en las legislaturas locales. Zedillo tampoco la tuvo en la LVII Legislatura.

4. Hasta la polémica y desaseada elección de Salinas de Gortari, en 1988, el PRI controlaba las treinta y un gubernaturas, el Distrito Federal, las dos cámaras, la totalidad de los congresos estatales, la mayoría de las presidencias municipales y, por si fuera poco, el órgano electoral.

5. La división de poderes empieza a cobrar sentido a partir de la alternancia de 2000 en Los Pinos; y

6. Los gobernadores se convierten en una fuerza real y reproducen en sus estados el modelo presidencial.

En síntesis, el PAN, además de impericia, carece del instrumental que bajo la presidencia del PRI convirtió al país en “una dictadura perfecta” en palabras del escritor Mario Vargas Llosa, quien, sin embargo, reconoció la sabiduría del sistema para sacrificar sexenalmente a su caudillo y no caer en el error latinoamericano de la reelección.
El partido del presidente llega a los comicios de verano precedido de un par de años negros en términos electorales. Perdió casi todo: gobiernos estatales, alcaldías y congresos locales. El mismo declive registra el PRD, mientras el PRI parece resurgir de sus cenizas por el predominio de los gobernadores sobre las estructuras territorial, política y electoral de sus respectivos estados, aunque también por trabajo como en el caso de Coahuila.
El desencanto en los gobiernos de Fox y Calderón contribuye al desplome del PAN, en tanto que al PRD lo hunden la actitud contestataria de López Obrador y las pugnas internas.
Pese al desempleo, a la caída en los niveles de vida —causados por la recesión— y a los altos costos de la guerra contra la delincuencia organizada —más de diez mil muertes se han registrado en los frentes criminal, oficial y civil en lo que va del sexenio—, llega fortalecido a las elecciones del 5 de julio. El grupo Reforma le otorga una aprobación del sesenta y nueve por ciento en una encuesta publicada el 1 de junio, al cumplirse dos años y medio de su mandato.
La investigación destaca, sin embargo, que para el cuarenta y tres por ciento de los entrevistados la situación económica del país ha empeorado. Las calificaciones más altas son en salud y educación. Las más bajas en combate a la pobreza, narcotráfico, seguridad pública, corrupción, política interna y empleo.
La relación del presidente con su colega norteamericano Barack Obama le suma puntos, lo mismo que el reconocimiento de la comunidad internacional a su liderazgo en la lucha contra el crimen y la forma como encaró la emergencia por la epidemia de gripe A/ H1N1.
Aunque controvertida en algunos sectores, la detención de diez alcaldes y de funcionarios estatales de primer nivel de Michoacán también le produjo a Calderón simpatías. El PRI y el PRD argumentan que la medida respondió a motivaciones electorales.
Germán Martínez es el primer líder del PAN —como gobierno— que procede del gabinete, práctica común en las administraciones del PRI. Por lo tanto, todas las acciones que emprende se las atribuyen al presidente. Como la táctica de confrontación con el PRI. En este sentido, Acción Nacional exprime hasta la última gota el escándalo por las declaraciones del ex presidente Miguel de la Madrid en las que acusa a su predecesor, Carlos Salinas de Gortari, de proteger las corruptelas de sus hermanos Raúl y Enrique Salinas y de robar grandes cantidades del presupuesto correspondientes a la partida que manejó discrecionalmente desde la casa presidencial.
La cuestión es: Si el PAN retrocede igual o más que en las elecciones intermedias de 2003, ¿con qué partido negociará el presidente Calderón las reformas que el país necesita para colocarse a la altura de la competencia internacional y generar mayores recursos al erario a través de un IVA generalizado, sin excluir alimentos y medicinas? E4

 

El abstencionismo es señal inequívoca de subdesarrollo democrático

Iglesia y empresarios en campaña y con agenda legislativa propia

Si la democracia no respeta la dignidad
de las personas es fácil caer en dictaduras
y “traicionar los legítimos anhelos del pueblo”: obispos


Lorenzo Servitje.
La influencia del voto empresarial

Si la fortaleza del PRI descasa en los dieciocho estados que gobierna, en base a esquemas tradiciones, el PAN tiene aliados también poderosos como la Iglesia católica y los grandes empresarios. Una y otros tienen su propia agenda legislativa. Aquella rechaza el aborto, la pena capital y los matrimonios entre homosexuales. Además reclama mayores derechos y participación política. Estos exigen reformas de gran calado para liberar al país de ataduras que impiden su desarrollo.
Lo mismo que en 2000 y 2006, la Iglesia despliega una intensa campaña de promoción del voto, acompañada de críticas a los gobiernos que históricamente han solapado al crimen organizado. En un comunicado del 25 de mayo, los doce obispos del Estado de México, encabezados por el arzobispo Carlos Aguiar Retes, presidente la Conferencia del Episcopado Mexicano, advierten:
Constatamos en nuestra patria un avance en el desarrollo de los procesos electorales, y en general, en lo que llamamos democracia formal, pero percibimos la necesidad de promover una democracia más participativa, que vaya más allá de las elecciones y genere mayores instancias para la colaboración ciudadana. Una democracia cuyo valor fundamental sea la dignidad del ser humano, de lo contrario fácilmente el sistema democrático se debilita y abre camino a la dictadura, la cual termina traicionando los legítimos anhelos del pueblo.
Se nota un esfuerzo de los gobiernos, en sus diferentes niveles, por definir y aplicar políticas públicas en los campos de la salud, educación, seguridad alimentaria, previsión social, acceso a la tierra y a la vivienda, promoción eficaz de la economía para la creación de empleos y leyes que favorecen las organizaciones solidarias.
Un factor negativo es el enraizamiento y crecimiento de la corrupción en todos los niveles, en la sociedad y en el Estado, esto trae consigo un desencanto por la política y un descrédito de los políticos. La corrupción favorece el crecimiento de la violencia que se manifiesta en robos, asaltos, secuestros, y lo que es más grave en asesinatos que cada día destruyen más vidas humanas y llenan de dolor a las familias y a la sociedad entera. Se ha incrementado el crimen organizado y el narcotráfico que propician la cultura de la muerte y la pérdida de la conciencia social sobre la dignidad humana.
A ello se añade el siempre preocupante fenómeno de la violencia intrafamiliar, los rostros sufrientes de muchos niños y niñas sometidos a la prostitución infantil, incontables jóvenes que viven bajo el flagelo de las drogas, los ancianos excluidos del sistema productivo y de su familia, la situación en que viven los presos, etc.
La crisis económica mundial ha venido a revelar que la codicia y el lucro sin freno y una economía sin referencia ética propician la concentración de poder y de riqueza en manos de pocos, convirtiendo en una tarea titánica el logro de una producción y distribución de la riqueza capaz de dar vida digna a todos los ciudadanos. Quizá por todas estas situaciones muchos ciudadanos abdican de su deber de participar en la vida pública.
Después de analizar la “Situación sociopolítica”, el documento destaca, en el capítulo “Iluminación”:


Aguiar Retes.
Corrupción en todos los niveles

Importancia de la Democracia. “La Iglesia aprecia el sistema de la democracia en la medida que asegura la participación de los ciudadanos en las opciones políticas y garantiza a los gobernados la posibilidad de elegir y controlar a sus propios gobernantes o bien la de sustituirlos oportunamente de manera pacífica”.
Los prelados advierten que el régimen político democrático tiene como fuente original y originante (sic) la soberanía del pueblo que reside, precisa y exclusivamente en el pueblo, no en los partidos ni en ninguno de los tres poderes fundamentales, ni menos en los mandatarios o representantes.
La autoridad política. “Toda autoridad viene de Dios (Rom 3,1), hemos de reconocer que, si bien el poder de los gobiernos temporales (“el Cesar”) no puede identificarse con el de Dios, la expresión de la voluntad del pueblo es señal de que las autoridades así constituidas legítimamente, merecen respeto y obediencia en todo lo que no contradiga la dignidad humana íntegra.
“Jesús rechaza el poder opresivo y despótico de los jefes sobre las naciones (cf. Mc 10, 42) y su pretensión de hacerse llamar benefactores (cf. Lc. 22, 25), pero jamás rechaza directamente las autoridades de su tiempo. En la diatriba sobre el pago del tributo al César (cf. Mc 12, 13-17; Mt 22, 15-22; Lc 20, 20-26), afirma que es necesario dar a Dios lo que es de Dios, condenando implícitamente cualquier intento de divinizar y de absolutizar el poder temporal”.
Importancia del voto. “Si tan noble es la política y la vocación de los políticos es tan sublime, ¿por qué entonces nos quejamos de nuestros políticos?, tal vez porque nosotros tenemos la culpa, porque no hemos sabido elegir con responsabilidad a nuestros gobernantes o lo que es peor con nuestra indiferencia o abstención en el ejercicio de nuestro voto hemos permitido que lleguen al poder algunas personas que no han sido idóneas, por ello exhortamos y animamos a todos los ciudadanos para que en las próximas elecciones ejerzan su responsabilidad cívica emitiendo su voto, por las personas más capaces.
“El abstencionismo es señal inequívoca de subdesarrollo democrático”. Renunciar al derecho al voto equivale a entregar el país a los criterios a veces no correctos de unos cuantos, por eso, todo ciudadano tiene obligación moral de votar”.
Para ejercer “correctamente” el derecho al voto, los obispos proponen a los ciudadanos: a) conocer el ideario de cada partido político, b) estar al tanto del programa de gobierno que el candidato se propone realizar, y c) ver la capacidad y prestigio moral de cada candidato: su calidad humana, su experiencia en asuntos públicos, su capacidad de liderazgo, su honradez, su vida íntegra familiar y social, el respeto por los derechos humanos, especialmente la vida, desde su fecundación hasta la muerte natural. Abrigar la confianza razonable de que los elegidos buscarán el interés de todos los ciudadanos, sobre los intereses particulares o de partido.
Por disposición constitucional el voto es personal, secreto, consciente y razonado. El buen éxito de las elecciones dependerá de la participación y colaboración responsable de todos.
Sobre uno de los temas más controvertidos de las plataformas legislativas 2009-2012, los prelados preguntan: ¿Qué decir de la pena de muerte? Esta es su respuesta: “Dios no hizo la muerte, ni se recrea en la destrucción de los vivientes, todo lo creó para que subsistiera; las criaturas del mundo son saludables” (Sab. 1,13 -14).
El documento concluye en este punto: El ser humano, aunque haya fallado, tiene la oportunidad de una auténtica conversión; más que impulsar la pena de muerte se necesita aplicar las leyes existentes y luchar contra la impunidad de los que han cometido un delito y sobre todo es importante una campaña educativa integral en la que trabajemos juntos: gobierno, sociedad civil, Iglesia y familias para rescatar los valores humanos y cristianos y evitar que los seres más preciados de la creación (hombre-mujer) se deshumanicen.
Por su parte, bancos y grandes empresas —algunas bajo la batuta del Lorenzo Servitje, uno de los líderes más respetados del país por su filantropía, compromiso social y éxito en los negocios— se las ingenian para promover el voto azul, color distintivo del PAN, en campañas publicitarias. Son los casos de Liverpool, Cervecería Modelo y Banamex, entre otros.
En las elecciones presidenciales de 2006, el industrial Enrique Coppel dirigió a sus empleados una carta para exhortarlos a votar. Decía que doscientos cincuenta mil sufragios —posibles de reunir entre ellos y sus familiares— podrían hacer la diferencia en una elección cerrada. Así fue. Hoy la estrategia es otra, pero el fin es el mismo. E4

 

Un presidente fuerte, audaz y valiente como Pancho Pantera

“Siga valiente señor presidente”. Así, en rima, actores, conductores de radio y televisión, amas de casa, mensajeros, asistentes, comunicadores e investigadores saludaron en cuñas de 9.7 por 7 centímetros, insertadas en la prensa del país, a Felipe Calderón en vísperas de su segundo año y medio de gobierno.
Los avisos se publicaron el 28 de mayo. Localmente salpicaron las páginas de Vanguardia, El Norte de Monterrey, La Opinión Milenio y El Siglo de Torreón.
En medio de campañas políticas para diputados, una guerra sin cuartel contra el narcotráfico, una crisis que dispara el desempleo a cotas inimaginables y una epidemia de gripe que apuntilló a centenares de pequeñas empresas, el presidente necesita aliento… y votos para ganar el Congreso el 5 de julio, aunque una encuesta de María de las Heras, publicada el 1 de julio en La Opinión Milenio, proyecta treinta y seis por ciento de los votos para el PRI y treinta y uno para el PAN, si las elecciones fueran en ese momento.
La campaña de aliento a Calderón, que hizo recordar al personaje infantil Pancho Pantera que aconsejaba consumir cierta marca de chocolate soluble para crecer “fuerte, audaz y valiente”, fue respondida por Miguel Ángel Granados Chapa (“Siga valiente, señor presidente”) y Jesús Silva Herzog Márquez (“Valentonismo”) en sus columnas del grupo Reforma, los días 29 de mayo y 1 de junio. Coinciden en que el país necesita un presidente eficaz, más que valiente.
Otra cosa que llama la atención son los diarios seleccionados para insertar las cuñas, cuya suma en espacio equivale a decenas de páginas en el país. En su mayoría son no militantes; o algunos, como El Norte (Monterrey), Reforma (Ciudad de México) y Mural (Guadalajara) más proclives a la derecha.
Entre los firmantes de los avisos figuran: Teresa Martínez Sáenz, investigadora. Alma Ortega López, comunicadora. Sergio Reyes Córdoba, administrador. Ricardo Pérez Sosa, mensajero. Lorena López Martínez, ejecutiva. Diana Gabriela Delgado, comunicadora. Erick del Castillo, actor. Janet Arceo, conductora. Nora Alvizo Hernández, ama de Casa, y Fernanda Monroy Benítez, asistente. E4

 

 
353 - 352 - 351 - 350
349 - 348 - 347 - 346
345 - 344 - 343 - 342
341 - 340 - 339 - 338
333 - 332 - 331 - 330
329 - 328 - 327 - 326
325 - 324 - 323 - 322
321 - 320 - 319 - 318
317 - 316 - 315 - 314