
Flores Revuelta. No se vale engañar a la gente
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Con el tema de la educación como estandarte, el candidato del PRD a diputado federal por el distrito cuatro, Manuel Flores Revuelta, basa sus posibilidades de éxito en unas elecciones limpias. Tal es, asegura, el principio del cambio que la sociedad exige. Su perfil docente se ajusta a la estrategia del PRD —enfocado en candidatos cercanos a la media poblacional, con un carácter menos político— y evoca una responsabilidad personal. Si a mí la educación me la dio el Estado pues yo también tengo un compromiso y el deber de regresar y contribuir a ese desarrollo.
Su propuesta es simple: trabajar en dos sentidos. Uno que apoye la economía para generar recursos que ayuden a solventar los problemas del momento, y otro que fortalezca las bases políticas y sociales para no caer mañana en las mismas dificultades. No hay que seguir pintando nada más la casa por fuera cuando tenemos problemas de cimentación y estructura, declara.
Sus antiguos vínculos con el PRI los define como institucionales, a partir de los cargos que ostentó. Con el PRD, en cambio, encuentra una verdadera identificación, a pesar de los conflictos que aquejan al partido sol azteca en todos sus estratos. Flores apunta que hoy prevalece un interés muy fuerte de trabajar por la unidad, por un esfuerzo de dejar a un lado los problemas del pasado y generar una nueva propuesta que aporte y apoye en este caso el proceso electoral. Sobre López Obrador, espina difícil de arrancar completamente de la imagen perredista, precisa: Hay gente que pasa por el partido con sus propios intereses e inquietudes. El tiempo y las circunstancias van definiendo de dónde eran o de dónde son.
Frente a los otros candidatos —que incluyen a Rubén Moreira como amplio favorito y a Tomy Vives con un puesto casi asegurado por la vía plurinominal—, el ex director del Tecnológico de Saltillo y de la UTC conserva la esperanza de triunfo. Le apuesto a la propuesta, a la identificación con la comunidad, al trabajo realizado por muchos años en el tema de la educación.
¿Por qué votar por Manuel Flores Revuelta? ¿Qué tiene de diferente en comparación con los demás candidatos?
Mi campo siempre ha sido la educación, la experiencia que he adquirido a lo largo de treinta y cinco años me permite visualizar los problemas de la comunidad. Debemos comprender que una educación que no tiene relación con los problemas de la comunidad, no es una educación pendiente al desarrollo. Es ahí donde uno se percata de los grandes rezagos y problemas que existen junto a las áreas de oportunidad que deben crearse. Mis años como docente me han permitido desenvolverme en este campo, impulsando programas de calidad de alto nivel y que realmente respondan al desarrollo. Particularmente en la educación tecnológica pero también en la superior y posgrado, incluso como director general del sistema Conalep a nivel nacional. Esto me ha permitido tener un amplio panorama de la comunidad y una experiencia real de trabajo.
Su perfil es fundamentalmente académico, aun cuando también laboró en medios de comunicación como RCG. ¿Por qué incursionar ahora en la política?
Soy un jubilado de la educación y tuve la oportunidad de estar muy cerca de las comunidades. Me permitió sostener muchas relaciones con diferentes instituciones, aun con la política. El PRD me invita a participar en las elecciones a partir de una propuesta suya que busca convocar a ciudadanos externos para generar equipos de trabajo e impulsar un gran esfuerzo para mejorar las condiciones sociales. En mi caso, siento que la parte educativa es un campo donde puedo ayudar integrando propuestas legislativas que la mejoren.
El desarrollo de un país está en función del desarrollo de sus servicios humanos. Es justamente este capital el que todo lo transforma. Ciertamente la parte económica es importante, pero quien la promueve es el hombre. Hay que trabajar para prepararse y ser un ciudadano económicamente activo, que propicie el desarrollo de su comunidad.

Tema prioritario. Para el candidato, la solución de los problemas del país radica en una educación de calidad
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¿Usted ubicaría en una escala superior la educación frente al dilema de la economía, el empleo, la seguridad o la mujer, que son los estandartes de otros candidatos?
Lo que pasa es que esos son problemas de este momento y consecuencia directa de no establecer un balance en todas las áreas, fundamentalmente en el tema de la educación. Por ejemplo, al no tener la nación un buen desarrollo tecnológico, creamos una dependencia que resulta muy cara. Si se hubiese reforzado con más intensidad la formación en el país, aplicando los recursos para la ciencia, la tecnología y la innovación, el resultado sería muy diferente.
Siento que un conflicto importante por resolver —independientemente de la educación— es la economía. Hay que atenderla de forma inmediata. ¿Cómo? Pues generando pequeños negocios en el país ante la falta de empleos. Pero entonces vuelve otra vez el tema. A esa gente que va a emprender un negocio hay que capacitarla para que tenga éxito. Necesitan bases de formación, de estudio, de análisis, de planeación, si no quiere tener problemas para subsistir. La historia nos lo dice. De un importante número de empresas que se inician, muchas terminan por desertar. Son tiempo, recursos y esfuerzos que se pierden.
Octavio Paz decía que la promesa del mañana es la cárcel del presente. ¿No cree que para convencer a una ciudadanía que exige soluciones inmediatas, manejar el tema de la educación, a largo plazo, puede repercutir en su contra?
Hay que tener conciencia clara de lo que se busca, independientemente de que el objetivo sea obtener el voto para la elección. No puedo hacer promesas que realmente no se vayan a poder realizar de fondo. Ciertamente hay que apalancar recursos para que, en primera instancia, se reciban beneficios por problemas de rezago. El asunto de la salud esta ahí. Se requieren acciones específicas para que los servicios médicos lleguen a todos. En cuanto a la alimentación, es imprescindible apoyar y promover el desarrollo agropecuario. En seguridad se requiere dinero para formar y establecer los cuadros de policías, mejorar el perfil de los servidores públicos, obtener equipamiento, armamento y tecnología en aras de un buen trabajo.
Cualquier tema que mencionemos estará en función de la economía, pero se halla muy limitado porque la contribución no es general. Hay mucha evasión, mucha economía informal —que no contribuye con lo que corresponde en su justa dimensión— y es importante trabajar en los dos sentidos. Por un lado regular esa parte de la economía, para que se creen los recursos, y de ahí atender de manera prioritaria los grandes problemas del momento, pero reforzando las bases del desarrollo porque sino seguimos dando paliativos temporales.
Si se quieren resolver los problemas de fondo hay que enfrentar los asuntos de prioridad nacional y al mismo tiempo apoyar el crecimiento para el desarrollo. No hay que seguir pintando nada más la casa por fuera cuando tenemos problemas de cimentación y estructura.
Si tuviera que señalar tres áreas inmediatas para emplear los recursos que le asignaran, ¿cuáles serían?
Primero, la parte educativa. Segundo, el impulso a los negocios. Hay que aplicar recursos financieros de bajo costo para estimular la economía y generar empleos. Tercero, trabajar sobre un ambiente de seguridad y armonía en la comunidad, promotor de equilibrio, que pueda generar confianza y que la gente disfrute de un ambiente armónico de trabajo y desarrollo.
Alguna vez militó usted en el PRI. ¿Cómo fueron sus vínculos con este partido?
Bueno… mi relación en la parte educativa está ligada de una manera institucional al PRI, como también después serví en el PAN, mientras desempeñé el cargo de director del Conalep. Pero más que todo, yo siento que mi enfoque ha sido institucional dentro del campo educativo. Aunque obviamente sí hay afinidad con partidos políticos.
Entonces ¿por qué ahora quiere representar al PRD?
Primero, porque es un partido incluyente. Está abriendo las puertas para que la comunidad y ciudadanos externos participen en un proceso dentro de la vida y la propuesta que hace el partido. Segundo, sus plataformas, postulados y principios están enfocados a trabajar por los que menos tienen, que es uno de los grandes temas de aquí.
La izquierda —y hablo de la izquierda no extrema, la centro izquierda— busca atender lo grandes problemas de rezago. Es un aspecto fundamental que se basa en los derechos y libertades que poseemos todos los mexicanos contenidos en la Constitución. Tenemos que trabajar por esos derechos: educación, vivienda, salud, alimento, empleo. Son derechos irrenunciables y hay que logar que todos los tengan y los puedan disfrutar conjuntamente con la libertad de poder decir las cosas que uno siente. Cuando eso se ve en un partido, pues realmente le da oportunidad al ciudadano de ser alguien en la vida.
Esos postulados me llaman mucho la atención y coincido con ellos. Trabajaría por el que más lo necesita, de la mano con el que más tenga necesidad de resolver los problemas de fondo, que son bastantes en este país. Si no atendemos esto tarde o temprano se va a generar un problema mayor. Yo también tengo hijos, nietos, y si he estado preocupado atendiendo asuntos en el campo educativo, ahora que me invitan, ¿por qué no trabajar por el desarrollo de la comunidad? Si a mí la educación me la dio el Estado, pues yo también tengo un compromiso y el deber de regresar y contribuir a ese desarrollo.

López Obrador.
La manzana de la discordia
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El PRD ha presentado algunas inconsistencias y disputas internas en todos los niveles. Recientemente López Obrador, en Veracruz, no permitió que algunos candidatos del PRD subieran al estrado donde él se encontraba. ¿Cuánto puede afectar a su candidatura la mala imagen del partido a escala nacional?
El ciudadano cada día más vota por el candidato, el partido solamente es un instrumento, parte de una decisión que en este país es la única forma de poder llegar a la política.
Independientemente el PRI, el PAN y el PRD, en sus vidas internas, han pasado por acomodos de grupos y dado lugar a todo, buenos y malos, aciertos y errores. El PRD es un partido joven. Apenas inicia los veinte años y en su lucha de integración todavía hay ajustes que se tiene que ir puliendo.
Como todo proceso lógico, en su génesis está la creación, luego con el propio crecimiento debe ir madurado hasta estabilizar sus estructuras internas.
Hoy prevalece un interés muy fuerte de trabajar por la unidad, por un esfuerzo de dejar a un lado los problemas del pasado y generar una nueva propuesta que aporte y apoye en este caso el proceso electoral.
Hay gente que pasa por el partido con sus propios intereses e inquietudes. El tiempo y las circunstancias van definiendo de dónde eran o de dónde son. En ese sentido han ocurrido cosas de muy alto interés en la vida política nacional, pero reza un dicho popular que “en el camino las calabazas se van acomodando”.
Siento que nos toca vivir un momento político muy dinámico, participativo e incluyente. Eso va a enriquecer a los partidos, particularmente al PRD. Estamos aportando y apostándole a que podemos hacer una buena propuesta.
De la escala nacional vayamos a la local ¿Por qué el PRD no termina de consolidarse como una fuerza política de mayor peso en Coahuila?
Yo no podría hablar del pasado, pero en este momento hay un resurgimiento del PRD como consecuencia de nuevos actores en la política y en el partido. Se trata de una fracción joven y quizás los esfuerzos de antaño no estuvieron bien focalizados —aunque en La laguna hubo un trabajo importante— pero ahora regresan particularmente aquí, a la capital del estado. La propuesta de Eloy Dewey y la mía vienen a darle oxigenación. Un proceso rico en participación, en competencia política, aporta riqueza y mayor desarrollo a las comunidades. Así también sucede cuando hay alternancia en el poder.
Por todos es sabido que el poder único, concentrado, tarde o temprano genera problemas. Es lo peor que pude suceder. Contamos con diversidad de pensamientos y si hay libertades y nuevas reglas de juego, pues tarde o temprano todos estos factores se conjugarán en Coahuila para dar mejores dividendos, mejores propuestas, mejores candidatos, y para lograr la búsqueda del bienestar común, que es lo que todos deseamos.
¿Qué valoración le despiertan los candidatos de otros partidos en su distrito?
nLos conozco perfectamente. Todos estamos en la mima lucha y contamos con las mismas oportunidades. La propuesta está en la mesa para cualquier ciudadano que quiera ejercer su voto libre y secreto.
Todo mundo busca tener un proceso limpio. Ahora las reglas de juego son nuevas y todavía no están acabadas. Van puliéndose en su misma puesta en práctica. No obstante, si cada quien hace lo que le corresponde, esto va hacer un proceso limpio, donde no meta la mano nadie, donde no le hagamos ruido a la fiesta aunque tengamos muchas inquietudes, donde no se induzcan actos fuera de la ley. A eso le apostamos. Yo he jugado limpio y seguiré jugando limpio.
¿Con estas reglas siente que puede ganar el 5 de julio?
Claro. Hay un área de oportunidad. Yo la he detectado porque mi trabajo ha sido en la calle, en las casas, conversando con las personas. Si bien es cierto que resulta imposible visitar a los doscientos treinta y siete mil ciudadanos de la lista nominal, sí se perciben posibilidades de un cambio en el sentido de que muchos electores voten por una propuesta diferente a la que por costumbre les presentan. La gente está harta. Si uno se sale y hace un ejercicio de integración a la comunidad real, efectivo, se percata de grandes problemas: desempleo, inseguridad, insalubridad. Hay dificultades en comunidades donde las mujeres y los niños requieren atención importante. Claro que se debe pensar en soluciones inmediatas, medianas y de largo plazo —en su justa dimensión—, no se vale tampoco engañar a la gente.
Tomy Vives, del PAN, tiene seguro un escaño en el Congreso por la vía plurinominal. ¿Esto le allana el camino, al dejarle como principal contrincante, a Rubén Moreira?
Es uno de los procedimientos de estrategias políticas en función de los actores. Yo le apuesto a la propuesta, a la identificación con la comunidad, al trabajo realizado por muchos años en el tema de la educación que me ha permitido tener contacto directo con estudiantes, profesores y padres de familia. Además he estado en el Consejo Ciudadano de Seguridad Pública que me permitió ponerme al tanto en el tema.
Por mi trabajo institucional, en 2001, se me otorgó la presea IMARC, también amparé una serie de actividades que están integradas a la ciudadanía. En un medio de comunicación —RCG— empecé desde los niveles técnicos hasta la subdirección general. La propia participación en las áreas de servicio comunitario, de voluntariado, me dieron activos en el posicionamiento social.
Uno de los grandes problemas que presenta México —y particularmente Coahuila— es su alto nivel de abstencionismo. ¿Cómo lidiar con este conflicto y, al mismo tiempo, de qué manera atraer a los jóvenes para que participen en las elecciones?
Es un gran dilema y se presenta más aún en unas elecciones intermedias. Quizás por la misma historia electoral, cuando no había una regulación en los procesos, dada la forma en que se operaba. Ello generó el abstencionismo a partir de la desilusión. La gente se preguntaba “¿para que voto si ya sé quién va a ganar?”. Creo que esa tendencia debe ir aminorándose. El IFE está haciendo su trabajo al decir “vota y no temas; tienes que ir; es tu responsabilidad y tu compromiso”.
Tanto el IFE como la autoridad —llámese municipal, estatal o federal—, las organizaciones civiles o las instituciones educativas son actores importantes para que el abstencionismo no se dé. Hay que impulsar el ejercicio de prácticas democráticas para que prevalezca esa enseñanza y el joven también participe en las grandes decisiones que le pueden afectar. Los centros educativos tienen que promover la inclusión política activa de los estudiantes. Pedir que salgan a votar. En los jóvenes está el futuro de nuestro país y hay que formarlos con ese enfoque. En la medida que ellos conciban una clara definición del problema entenderán que las soluciones se encuentran en sus propias manos. Si no les interesa es clara señal de una educación deficiente.
Ahora le apostamos a que sea un proceso limpio, donde nosotros vamos a cuidar y vigilar por que se respete. Es nuestro deber. Independientemente de cualquier posicionamiento, estructura u organización, no podemos romper las reglas electorales. Este es el principio del cambio. A la gente le pedimos que sean ciudadanos activos. Si logramos consolidar este paso tendremos un buen ejercicio en julio. Esa votación traerá mejores dividendos para nuestra comunidad. Quienes participamos en un proceso democrático, libre y abierto, deseamos el bien común. Creo que eso está muy claro. Que otras fuerzas u otros actores intenten llevar agua a su molino es lo único que no se vale. Por eso estamos dispuestos a trabajar fuertemente. Flores Revuelta abandona las instalaciones de Espacio 4 con el mismo espíritu con que llegó: seguro de ganar un distrito que el PRI jamás ha perdido. E4 |