(Carlos Salinas) es cómplice de delitos de los hermanos; me equivoqué: De la Madrid
Aunque a las pocas horas
se desdijo, quizá bajo presión, las confesiones del ex presidente a la conductora de CNN confirman viejas sospechas

Versión mexicana. El presidente de la "renovación moral" y el dementido que nadie cree |
Frente a las calculadas declaraciones de Richard Nixon a David Frost —para una entrevista que registró cuarenta y cinco millones de televidentes en el verano de 1977— en las que se disculpa ante el pueblo norteamericano por haberlos decepcionado como presidente, las confesiones de Miguel de la Madrid a Carmen Aristegui con respecto a su sucesor, Carlos Salinas de Gortari —transmitidas el 15 de mayo—, fueron demoledoras:
“(Carlos Salinas) Es cómplice de delitos de los hermanos. Me siento muy decepcionado porque me equivoqué, pero pues en aquel entonces no tenía yo elementos de juicio sobre la moralidad de los Salinas. Me di cuenta después que es conveniente que los presidentes estén mejor informados de la moralidad de sus colaboradores”.
Miguel de la Madrid fue engañado por su secretario de Programación Carlos Salinas como él, desde la misma cartera, lo hizo con López Portillo para ganar la candidatura presidencial.
De la Madrid, cuya mano derecha en la SPP era Carlos Salinas, cultivó la vanidad de López Portillo, quien se jactaba de que el “orgullo de su nepotismo” era su hijo José Ramón: convirtió al cachorro en subsecretario y allanó su camino a Los Pinos. La historia la cuenta Jorge Castañeda en La Herencia. Arqueología de la sucesión presidencial en México, publicado en 1999, un año antes de que el país estrenara la alternancia.
La entrevista De la Madrid-Aristegui, para el libro Transición 1988-2000 de la editorial Random House Mondadori, se grabó el 15 de abril y CNN la transmitió el 13 de mayo. Tan pronto se conoció, las mafias políticas, uno de cuyos capos más perversos y poderosos es Salinas, reaccionaron. De la Madrid, seguramente presionado por sus hijos Federico y Enrique, se desdijo. Argumentó que su salud no le “permite procesar adecuadamente diálogos o cuestionamientos (…) Por lo que dejo en claro que después de haber escuchado la entrevista con la señora Aristegui mis respuestas carecen de validez y exactitud”.
Sin embargo, sus confesiones confirmaron entre la población viejas sospechas. Para el clan Salinas, el siguiente fragmento de la entrevista es devastador:
Carmen Aristegui. ¿Qué le decepcionó más de Carlos Salinas?
Miguel de la Madrid. Principalmente esa inmoralidad que hubo.
CA. ¿Respecto al dinero?
MM. Respecto al dinero.
CA. Esa relación, digamos de ese tipo de prácticas que usted al final de cuentas con toda claridad tiene que reconocer porque es el sistema el que operaba así.
MM. Tolerar la venta de plazas, tolerar los contratos de transporte, de obra…
CA. Se tiene que tener un cuero duro para eso… ¿no?
MM. Sí…
CA. ¿Poquito de cinismo?
MM. Necesario para gobernar
CA. Mucho, poco, regular… para gobernar México.
MM. Sí, mucho.
CA. Así se reconoce también.
MM. Yo lo reconozco así. (…) pero durante mi gobierno también gradualmente fui quitándoles esas concesiones ilícitas.
CA. Enrique Salinas de Gortari fue asesinado.
MM. Sí.
CA. Qué dice de esa muerte. En ese entorno y con estas referencias que estamos aquí compartiendo.
MM. No se llegó a saber nada, pero a lo mejor estuvo ligado con dinero del narcotráfico.
CA. Raúl y Enrique robaron mucho. ¿Y Carlos?
MM. Sobre todo Raúl.
CA. ¿Y Carlos?
MM. No, no tanto. Pero se supo que Enrique hizo depósitos en Francia y que allá habían investigado que esos depósitos tenían su origen en transacciones de narcotraficantes.
El año pasado, el juez Paul Perraudin ordenó repatriar a México más de ciento veinte millones de dólares que Raúl Salinas depositó en Suiza durante el gobierno de su hermano. De esa cantidad, setenta y dos millones fueron entregados a la Tesorería de la Federación.
De la Madrid perdió la oportunidad de pasar a la historia como un presidente demócrata. En 1988 permitió, o caso ordenó, a Manuel Bartlett manipular las elecciones para imponer a Salinas en la presidencia. En 1986 declaró “patriótico” el fraude que despojó al panista Francisco Barrio del gobierno de Chihuahua.
En el sexenio de De la Madrid se asesinó al periodista Manuel Buendía, cuyos ejecutores más visibles, José Antonio Zorrilla y Juan Rafael Moro, fueron liberados en febrero pasado, seis años antes de cumplir sentencia. En febrero de 1985, el agente de la DEA Enrique Camarena y el piloto mexicano Alfredo Zavala fueron asesinados por capos de la droga luego de un decomiso de mariguana en el rancho “El Búfalo” de Chihuahua. E4 |