Nº 354 - 2 de junio de 2009
 
 
 
 
 
 

La estructura del PRI gobierno es el enemigo a vencer: Jorge Rosales Saade

Derrocar el quinto poder:
la desinformación

Edgar London

La incongruencia entre promesas electorales y resultados podría marcar la diferencia el 5 de julio. El candidato panista por el distrito siete se presenta con un rescate millonario a favor de Saltillo tras denunciar los engaños de Agsal, y como sobreviviente de una campaña de calumnias orquestada desde la televisora RCG


Jorge Rosales.
Los resultados hablan por sí mismos

Congruencia es la palabra clave de Jorge Rosales Saade, candidato del PAN a diputado federal por el distrito siete. Con seis años de experiencia como servidor público y otros veintitrés de empresario, se considera a sí mismo una persona de resultados y sobre ellos erige los pilares de su campaña electoral. Advierte a la ciudadanía que debe mantenerse al tanto de las promesas de los demás candidatos para compararlas con el trabajo que desarrollaron en otras áreas de la administración. No ve en ninguno de sus contrincantes al verdadero enemigo a vencer, pero sí  lo descubre “en la estructura que mantiene el gobierno priista en Coahuila”.
Por eso, insiste, debe salvarse el riesgo del abstencionismo y desenmascarar las campañas de desinformación que otras formaciones políticas sostienen en contra de Acción Nacional y del presidente Calderón. En ese punto confiesa que la estrategia de nuestro partido es colgarnos de Felipe  y decir “¡Vamos!, hay que ayudarle”.
Para evidenciar la incongruencia de sus opositores, Rosales le recuerda a la ciudadanía que Héctor Franco —del PRI— fungió como director de Servicios Primarios y de Ecología municipal y secretario del Medio Ambiente del gobierno del estado, sin que se perciba ningún cambio a favor de los recursos naturales en el estado. Por el contrario, existen problemas que desde entonces están sin resolverse. Tal es el caso de Zincamex, antigua refinería de zinc que debe ser cambiada de lugar por el polvo que genera con la consecuente afectación de alergias y asma en la población colindante. Vemos que ha habido una apatía total. A mí me tocó solicitar que hubiera una remoción y, en su momento, cuando fui regidor, la respuesta que me dieron es que era muy caro.
Rosales no se queda en un solo ejemplo. Menciona el deficiente manejo de los rellenos sanitarios en la entidad, la mala administración de las pozas de Cuatro Ciénagas y los errores en la unión de colectores industriales de la recién estrenada planta tratadora de aguas residuales. Gracias a que hubo un compromiso por el gobierno del estado y a que el gobierno federal también está apoyando con la parte los ciudadanos, no hemos pagado todavía saneamiento.
En relación al PRI sus críticas son directas. Saca a relucir lo sucedido con la diputación local del tercer distrito de Saltillo, cuando a la renuncia de su representante, Hilda Flores Escalera, para contender como candidata a diputada federal plurinominal, siguió de inmediato la de su sustituta, Diana Patricia González Soto —que apenas duró veintiséis minutos en el cargo—. Para Rosales, los priistas responden a su dirigencia, no a la sociedad. El compromiso que tienen es con su partido. Yo vengo y me comprometo con usted a estar tres años. Trabajando por usted. Además, agrega para acentuar la incongruencia que muestra el tricolor, a mí me da risa porque me cayó un volante donde dice “voy a trabajar por las mujeres”. ¡Por favor!, si cuando eras presidente del partido no pusiste a ninguna mujer de candidata.
Respecto a Eloy Dewey —candidato del PRD por el distrito siete— sus recelos son otros. Rosales asegura que el quehacer político implica trabajar bajo presión constante y duda que el ex presidente del ICAI soporte esta realidad. Eloy fue secretario de Finanzas y duró creo que un día. Luego el Congreso del estado lo nombra consejero presidente del ICAI y avienta el arpa después de haber peleado y ganado un amparo para que lo regresaran. No sé cuál es la garantía de la ciudadanía para que no lo vuelvan a presionar y su sentido del voto cambie a la hora de estar en la Cámara de Diputados.
Por su lado, en cambio, considera que ha mantenido una trayectoria lo suficientemente seria y profunda para convencer a los votantes. Como funcionario demostré mi capacidad, que iba a trabajar. Fui el segundo diputado que más iniciativas de ley presentó con quince; estuve entre los cuatro que más puntos de acuerdo discutió con ciento cuarenta y seis; y el séptimo que más iniciativas de reformas a las constitución propuso. En el municipio tuve cien por ciento de asistencias a las sesiones de cabildo y de comisiones.
Entre sus logros más destacados incluye la recuperación de dieciocho millones de pesos que Aguas de Saltillo había cobrado indebidamente a los usuarios. Inclusive iba más allá, dice, yo pedía que se cancelara el contrato con Aguas de Saltillo porque incumplieron, porque nos engañaron a los consejeros, a la ciudadanía y al alcalde.
De puerta en puerta —y no con trabajo desde una oficina como algunos le critican a los militantes de Acción Nacional— le repite a los vecinos de su distrito que son ellos los que tienen que decidir. Yo les digo: si quieres no votes por el PAN, vota por el que quieras, pero ve y vota. Esta molestia que tienes contra el partido que está malgastando los recursos del gobierno federal y el gobierno estatal de tus impuestos, métela a la urna.
El fantasma del abstencionismo es también para Rosales un mal que debe erradicarse. Aunque en Coahuila se espera un anémico cuarenta por ciento de participación —el mismo que en las elecciones para diputados locales—, acepta la necesidad de que su partido convenza a nuevos sectores de la población para ejercer su derecho al voto y así superar al tricolor.
El PRI, específicamente, hace una campaña para promover a sus candidatos que la verdad no le funciona porque saca los mismos votos siempre en 2005, 2006, 2007 y 2008. La estadística la hice en mi distrito y son los mismos votos: el 25 por ciento, de ahí no sube.
Por ello denuncia la táctica que emplean sus contrincantes al ejercer campañas de desprestigio que si bien no le sumarán votos de manera directa, sí busca la reducción de simpatizantes para Acción Nacional. Lo vemos en los medios, o sea, ustedes están atrás de las notas. Por ejemplo, que si Felipe Calderón le recorta dinero al estado de Coahuila. Es una mentira. Calderón no lo recorta, no le corresponde al Ejecutivo, el presupuesto lo maneja la Cámara de Diputados.
Con Coahuila al frente de los estados en materia de desempleo es este el punto que más atacan sus adversarios siempre que se refieren a la labor del presidente. Sin embargo, el Ejecutivo no está solo. Ahorita le avientan a Felipe porque es el que está mejor posicionado, de hecho la estrategia de nuestro partido es colgarnos de Felipe y decir y decir “¡Vamos!, hay que ayudarle a que cumpla sus promesas”.
Ni el PRI ni el PRD querían conseguir empleo. Están apostando a que quede mal el presidente Calderón para recuperar posiciones y no les interesa la ciudadanía.
El descrédito es parte esencial de cualquier campaña negra y promotor del hastío ciudadano en relación a los políticos. Rosales califica de “quinto poder” a la desinformación, pieza fundamental del entramado que generan algunos partidos para deshacerse de la oposición y contra la cual los electores sólo pueden estar a salvo si se les permite ejercer un análisis libre de manipulaciones.
La desinformación que priva es grandísima. Cuando platicas con la ciudadanía es muy rápido convencerla porque le das acciones directas, concretas. Hay un PRI que está votando porque haya más seguridad y a la hora de la iniciativa del presidente Felipe Calderón de la Ley de Extinción de Dominio, para quitarle el dinero e incautar los recursos que no puedan comprobar los narcotraficantes, el PRI lo aprueba después de tres semanas de golpeteo mediático, donde el presidente del PAN les increpa “¿pues de lado de quién están?, ¿de los delincuentes o del presidente de la república?”.
Los ataques mediáticos no le son ajenos. En 2001 sufrió en carne propia una persistente campaña contra él y sus negocios que lo obligaron a demandar al animador Marcos Martínez Soriano de la televisora RCG por difamación.  De mi negocio, en alguna ocasión, dijeron que era un hotel de paso, o sea, las personas de los medios. Era algo que había que aclarar.
Aún así, confía en su victoria y deslinda a Héctor Franco y a Eloy Dewey de los obstáculos a superar. El enemigo a vencer no es ninguno de los dos candidatos, asegura. Mi enemigo a vencer es la estructura del PRI gobierno, donde se entregan los recursos para que las lideresas los repartan a quienes ellos quieren y, bueno, en todos lados hay oportunidades. E4

 

ELECCIONES 2009

Para aprobar iniciativas el problema no es de representación, sino de cabildeo

Moreira que gobierne;
yo trabajo para ganar: Vives

Edgar London

Después de enfrentar a Humberto Moreira en las elecciones de alcalde de 2001, la panista compite ahora con su hermano Rubén en el distrito cuatro de Saltillo. Tenemos que dejarnos de protagonismos, señala al calificar de excesiva presunción la idea del PRI estatal de hacerse con once curules en los comicios del 5 de julio. ¿Dónde quedarían los equilibrios?

 


Tomy Vives.
En el PAN la mujer sí cuenta

A primera vista Tomy Vives parece una aspirante lanzada al ruedo sin armas ni posibilidades de defensa   frente al priista Rubén Moreira, favorito para llevarse la victoria en el distrito cuatro. Sin embargo, tiene mejor suerte que su compañero panista Jorge Rosales, candidato por el distrito siete, pues cuenta con un salvoconducto: el noveno lugar que ocupa en la lista de la segunda circunscripción le asegura una diputción plurinominal. Su quehacer político la cruza por segunda ocasión en el camino de los hermanos Moreira pues en 2002 fue contrincante de Humberto para ocupar la presidencia municipal de Saltillo —aunque entonces le tocó salir por la puerta estrecha—. Esta vez espera que el final de la historia sea distinto. Estamos trabajando muy duro porque queremos cambiar el resultado de la votación. Respecto a la posibilidad que maneja el PRI de llevarse hasta once diputaciones, alega de inmediato: es muy presumido.
Segura, precisa en cada una de sus declaraciones, se define como una persona congruente, con el decir y el hacer, porque soy una mujer honesta, que persevera en sus ideales y su horizonte de compromisos electorales responde al interés ciudadano. En mi partido tenemos ciento siete propuestas que han sido recogidas de las necesidades de los saltillenses y de los habitantes de otros estados, que reflejan las necesidades imperantes de nuestro país.
Cuestionada sobre sus posibilidades de victoria en un distrito a todas luces difícil para cualquier candidato que pretenda lidiar con el PRI, responde que los espacios se dan. Yo he estado presente desde hace más de doce años, mi participación ha sido constante y he acompañado a todos los candidatos a gobernador, alcalde, diputados. Definitivamente no soy ninguna desconocida.
Aun cuando la seguridad de ocupar un escaño en el Congreso federal por la vía plurinominal es un anhelo de todo aspirante —y bien puede tomarse como un contrapeso que le da el PAN en un distrito con tan pocas posibilidades de éxito— Vives asegura que su caso no responde a tal circunstancia. Mi candidatura es auténtica. Yo me registré por mayoría, independientemente de que me hubieran dado la plurinominal o no. Todos tenemos momentos en esta vida y me venía preparando en mi partido. He ocupado muchas carteras de promoción. He realizado política a favor de las mujeres. Ellas mismas me dicen “Tomy, queremos que nos representes”. Ahora tengo un doble compromiso y quiero ganar porque al momento que lo haga le doy más posibilidades a la persona que me sigue en la lista para ir subiendo.
Con respecto a la participación del género femenino en la actual contienda, Vives no oculta encontrarse de plácemes con Acción Nacional. Hoy por hoy estoy muy orgullosa de mi partido porque a nosotras se nos da la oportunidad de participar como candidatas por mayoría. No vamos de acompañantes de fórmula. Ahorita sumamos más de veinte en este proceso electoral y eso habla muy bien del PAN.
Su trayectoria política aparece marcada por un suceso anecdótico imposible de salvar. Vives repite el papel de contrincante de los hermanos Moreira. Mientras en 2002 disputó sin éxito la alcaldía de Saltillo con el actual gobernador, ahora, para las diputaciones federales, tiene a Rubén como opositor de distrito. Si bien está consciente de lo complicado de su situación, el reto no la amilana e intenta salir bien librada a costa del esfuerzo continuo. Tenemos una actividad intensa. Desde la mañana empezamos haciendo cruceros, toque de puertas. Estoy caminando aproximadamente siete horas diarias. Ya casi terminamos de recorrer el distrito en la primera vuelta, así que fácilmente alcanzo a completar una segunda. Me tengo que mantener activa. Estamos trabajando muy duro porque queremos cambiar el resultado de la votación.
Con relación al tándem Moreira-Moreira, deslinda sus aspiraciones políticas de su sentir personal. Los dos merecen respeto. La verdad, con el gobernador no tengo ningún problema porque nuestras campañas son de altura y son de propuesta. En ningún momento existen las descalificaciones. Él tendrá que hacer lo suyo y yo me dedico hacer lo mío. En el toque de puerta aprovecho los minutos que me dedican las amas de casa y los hombres que regresan del trabajo para hacer mis propuestas. No puedo perder mi tiempo en hablar mal de nadie ni soy una persona que se dedique a hacerlo. No está en mí. Yo manejo otros principios, otros valores. Quiero ganar. Entonces no puedo perder tiempo.
De igual manera se refiere a los candidatos del PRD que contienden por los distrito cuatro y siete ante la singular circunstancia de que tanto Manuel Flores como Eloy Dewey estuvieron vinculados al ex gobernador Enrique Martínez. Ellos saben su cuento y saben por qué están participando en esto. Yo me dedico a hacer lo mío.
Cualquier candidato perteneciente al PAN, no importa en qué elecciones se encuentre, será medido por la ciudadanía según el rasero que imponga con su labor el presidente Felipe Calderón. Para Vives, esta condición no pasa inadvertida. Ahorita en muchísimas casas está tocando el fantasma del desempleo. Esto a nosotros nos hace más difícil nuestra campaña porque la gente cree que inmediatamente depende del presidente. Sin embargo, no es él quien toma las decisiones. Es en el Congreso de la Unión donde se hace. Si todos trabajáramos por el bien del país y nos propusiéramos a sacar las iniciativas que están pendientes, quizá tendríamos otro tipo de reformas y no estaríamos en la crisis actual. Pero se regatea por parte de los partidos. Cada uno trata de buscar acomodo y llevar agua a su molino.
El problema, no obstante, va más allá del número de representantes en el Congreso. Necesitamos tener buen cabildeo y nosotros, los diputados, hacer bien nuestro trabajo. Sacar los proyectos dentro de los períodos que nos corresponden porque luego vamos dejando rezago. En esta acción de cabildeo es que tenemos que lograr lo mejor para la nación, definitivamente, sin estar buscando intereses personales. Si todos llegáramos a México con el afán de trabajar y buscar el bien para el país las cosas serían mucho más fáciles. Tenemos que dejarnos de protagonismos.
Con el propósito de buscar otro “carro completo”, el tricolor aspira a sumar once diputaciones federales. Objetivo que Vives considera una vanidad y un riesgo para la democracia. Si eso llegara a pasar, pues imagínate, sería ingobernabilidad. ¿Dónde están los equilibrios? —Entonces, ¿no cree que se dé el “carro completo”?— No. Considero que habemos buenos candidatos y que la ciudadanía puede responder. No creo que todos los candidatos de otro partido sean lo que los coahuilenses vayan a apoyar. Es muy presumido.
Su comentario cobra mayores posibilidades de cumplirse luego de las declaraciones que, en entrevista concedida a Carmen Aristegui, el ex presidente Miguel de la Madrid vertiera sobre su sucesor, Carlos Salinas de Gortari —ambos priistas—, y que da otra vuelta de tuerca a la imagen de los políticos y del tricolor en México. Aún así, Vives prefiere apostarle a su trabajo y no a los escándalos de turno. La gente es de memoria corta. Ya se nos olvidó el asesinato de Colosio, ya se nos olvidó cuando López Portillo, ya se nos olvidó la muerte de los jóvenes de Tlatelolco. Todo eso lo guardaba el PRI por setenta años.
Mucho más le preocupa mejorar la relación de los políticos con los ciudadanos. Por eso hay que pensar muy bien la persona por la que vamos a votar. Alguien que responda por las necesidades, que esté pensando en mantenerse en la legislatura tres años seguidos, que asista a todas las sesiones, que no vaya a utilizar los dineros nuestros para otros asuntos. Invito a los ciudadanos a que razonen muy bien su voto y a mis compañeros a que hagamos bien las cosas para que cambie la percepción que posee el ciudadano de nosotros. Que de verdad cumplamos con lo que prometemos.
A la pregunta de si va a ganar, Vives se reacomoda en su asiento y deja que su actitud resuelta ceda espacio a cierta mesura revestida de optimismo. Yo quiero muchos votos y me hallo en esta contienda para ganar. No hay nada predestinado. Ni candidatos ganadores ni perdedores. Puede haber muchos caminos que no sabemos que rumbo traigan. E4

 
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