Yo no creía en el mago Merlín, pero
Ante mis ojos te vi transformarte en
Caballero, armadura de cartón,
Valor ante el combate, pero el miedo
Silencioso llegaba a tu cama cada noche
Y te hacía buscar el calor de mamá.
Entonces nos dio por leer historias,
Llegaron a casa fuertes corceles blancos
Y convertiste al buen Arturo en rey.
Una noche velaste las armas en un sueño
Y al despertar vi tus ojos y en su brillo
Adiviné que un día partirías
Siguiendo tu corazón, venciendo dragones.
Viento
Es el cuarto
Donde descansa mi hijo
Es la tenue luz
Que protege a la madre
En su desvelo
Su pausada respiración
Me habla del viento
Que me llama afuera.