Los pleitos de una próspera e influyente familia
El escándalo del avión
podría encubrir affaire

González Fernández.
Se declara inocente |
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Acusado de vender un avión de su tío Rolando González Treviño, Roberto Carlos González Fernández, uno de los hijos de Roberto Casimiro González Treviño, fue detenido en Zacatecas y trasladado a Monclova. Él se declara inocente.
González Fernández llegó a Saltillo hacia finales de los noventa, para hacerse cargo del área de información de la televisora RCG. A él se le atribuyen varios cambios en los formatos de los noticieros y la contratación de Marcos Martínez Soriano, uno de los más controvertidos conductores de la televisora.
Una vez sustituido por otro hijo del concesionario, González Fernández fue trasladado a Zacatecas, donde se le asignó la operación de un sistema de televisión por cable. También obtuvo un puesto en el gobierno estatal. Y hasta allá llegó la justicia para apresarlo por una denuncia que su tío Rolando González interpuso en su contra en 2005 por el robo con quebrantamiento de confianza de una avioneta.
Un delito tipificado en el artículo 414 del Código Penal y por el cual podría enfrentar una pena de hasta dos años. La fianza fijada por el juez es de un millón doscientos treinta mil pesos, los cuales, hasta el cierre de esta edición, no se habían depositado.
El juez Segundo Penal, Hiradier Huerta Rodríguez, informó que la demanda penal fue presentada por el apoderado jurídico de Núcleo Radio Televisión Canal 4.
González fue ingresado el 29 de enero al Penal de Mediana Seguridad de Monclova y desde allí se dice inocente.
Según la denuncia, el acusado robó un avión Cessna modelo C421-B, el cual vendió en un millón doscientos mil pesos en Monterrey, Nuevo León.
Los hechos se presentaron el 2 de julio del 2005, cuando Roberto Carlos González Fernández, quien en ese entonces se desempeñaba como piloto de la televisora, acudió hasta las oficinas centrales para pedir a la secretaria las llaves de la aeronave. El piloto argumentó que el avión lo exhibiría para su venta en la ciudad de Monterrey.
Pero al día siguiente el sobrino de Rolando González no llegó a la televisora por lo que acudieron a su domicilio, donde González Fernández habría dicho: “Ya vendí el avión y háganle cómo quieran, no les voy a dar el dinero”. Agentes de la Policía Ministerial lo detuvieron a poco más de tres años de los sucesos.
En una nota publicada en el periódico Vanguardia el 30 de enero, la periodista Mayté Parro asegura que Roberto González Fernández “narró extraoficialmente ser inocente y reveló cómo fue que vendió este aeroplano”.
Sin embargo, el acusado se negó a dar su versión al juez, según la cual todo se habría hecho “para que el propietario del Canal 4 no pagara los impuestos de importación de la avioneta”.
A pesar de los errores en la redacción del párrafo fundamental de la nota, se puede entender que el propietario le habría dado el dinero “para que comprara la avioneta en Estados Unidos y que por ser ciudadano americano la comprara a su nombre, por lo tanto legalmente era de él”.
Agrega que “esta petición la hizo para que ingresara (la avioneta) a territorio mexicano sin tener que pagar los derechos de importación, por lo que traía su matrícula y permiso norteamericano y por lo mismo no puede existir una factura mexicana que ampare al propietario de Núcleo Radio Televisión como dueño de dicha avioneta. Posteriormente le pidió que la vendiera y estuvo parada por dos años en Los Ángeles, California, y después consiguió venderla, mandándole a Rolando González, por depósito, 25 mil dólares ya una vez que pagó los cargos de dos años de pensión en el lugar donde mantuvo parada la avioneta.
“Con estos argumentos, Roberto González se declaró inocente aunque no lo planteó ante el juez penal, al menos hasta la tarde de ayer”, señala el artículo.
Reacciones en la red
El foro que se adjunta a la noticia de la detención, publicada en el sitio web del periódico Vanguardia el 29 de enero, está repleto de comentarios de repudio.
Los usuarios hacen referencia a la “sospechosa fortuna” del concesionario de RCG, las “prácticas ilegales” de su empresa, el rechazo a los conductores de la televisora y su relación con el poder.
Pero el comentario más ácido quizás sea el del usuario que se identifica como “Salvador Jiménez Chávez”, quien hace un recuento de la historia de la televisora y de su propietario en un texto de poco más de una cuartilla de extensión.
Entre otros señalamientos, recuerda que el concesionario “que se autonombra empresario de la comunicación, fue denunciado en los 90’s por piratearse con sus antenotas, la señal de todos los canales gringos, señal que luego y muy despistadamente, vendía a cientos de suscriptores (…). Luego Televisa se dió (sic) cuenta que este honorabilísimo, santo y muy digno hombre de empresa, revendía a los mismos estafados suscriptores, la señal de los canales de la empresa de Azcárraga sin que pagara ni medio centavo partido a la mitad”
Señala que “se sabe también que Slim tiene una demanda judicial en contra de RCG por usar sin permiso todos los postes de la empresa telefónica para realizar el tendido de la red de cable”.
Además menciona sus relaciones con Chapa Garza, los desmanes de Martínez Soriano, la falta de ética de conductores a los que llama “los tres chiflados”, entre otros puntos.
Por último, denuncia que “Sin duda, el negocio de Roberto Casimiro y Asociados no es ni la televisión ni los medios de comunicación, puesto que es imposible que una empresa como lo es canal 7 que no tiene anunciantes (…) se da el lujo de tener varias unidades móviles, una hummer apantalla penitentes y un edificio de escenografía, conformando con todo ello un gran encubrimiento, que junto a una mueblería que no vende ni una silla de plástico (…) y la gran plaza comercial que está construyendo (…) en la avenida Prolongación Urdiñola y 20 de Noviembre allá por Lomas de Lourdes.”
Los comentarios de otros usuarios van en la misma línea y ocupan dos páginas. Ninguno de ellos es a favor de RCG. E4 |