
Barack Obama. Medio Oriente, seguridad nacional y recesión ocupan por ahora al sucesor de George Bush |
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La esperanza se pintó de color cuando el pasado veinte de enero Barack Obama tomó posesión como el cuadragésimo cuarto presidente de los Estados Unidos.
Los ojos del mundo, especialmente los de América Latina, voltearon hacia Norteamérica con un deseo de cambio, y aunque esta parte del continente no figura entre las prioridades de su agenda, el presidente de la excelente oratoria y elocuente retórica, junto con su equipo, busca empezar con el pie derecho las relaciones con la región.
El sondeo realizado durante la contienda presidencial por Pew Hispanic Service, empresa norteamericana de marketing y relaciones públicas, parecía indicar que la mayoría de los estadounidenses confiaban más en el republicano John McCain en materia de política exterior. Sin embrago, Barack Obama, el entonces candidato demócrata fue el primero que alzó la voz pidiendo una “nueva alianza con Latinoamérica”.
La repercusión de aquella intervención en pro de los hispanos dejó sorprendidos a políticos y analistas, cuando el cuatro de noviembre pasado, tal promesa acarreó a alrededor de diez millones de latinos a las urnas. Dos de cada tres votaron por Barack Obama.
La votación hispana, que representó entre el ocho y nueve por ciento total de los votos, fue clave para que llegara por primera vez un afroamericano a la Casa Blanca, según afirmó Luis Cerros, director de Democracia USA en entrevista para la BBC.
Analistas internacionales coinciden con Cerros —cuya organización no partidista promueve la participación política de los hispanos en Estados Unidos— en que esta diferencia, que pareciera mínima como cifra global, fue la que concedió el triunfo a Obama.
En algunos años la comunidad hispana representará un cuarto de la población estadounidense de acuerdo con la Oficina de Censo. La participación masiva de los latinos en las pasadas elecciones y el resultado de las mismas abren la posibilidad de un papel más destacado de esta minoría en el futuro político de los EE.UU.
Incluso hay quienes afirman, como lo hace el político hispanoamericano Henry Cisneros en su libro “Latinos and the nations future” que ya nació en Estados Unidos un presidente latino y que no hay que descartar que pronto pueda hacerse nuevamente historia; esta vez, con un presidente hispano.
Está claro: la recesión económica y las guerras de Estados Unidos en Medio Oriente son la prioridad del nuevo presidente. Sin embargo, aunque América Latina no se divisa en las primeras líneas de su agenda, Obama no descuida los asuntos que competen a la región.
Alianza latina

Hugo Chávez.
En la lista negra de EE.UU. |
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Fue a finales de mayo de 2008 en un evento organizado por la Fundación Nacional Cubanoamericana (FNCA) en Miami, que el entonces candidato Obama detalló sus planes de iniciar un nuevo capítulo en las relaciones con Latinoamérica.
A menos de un mes de haber jurado como presidente, las acciones de Barack Obama parecen hablar por sí solas.
Una de sus promesas de campaña de fue el cierre de la prisión de Guantánamo, en territorio cubano. Aunque siempre señaló que mantendría el embrago a la isla, dijo que levantaría las restricciones de viaje y no pondría límites a los envíos de remesas.
En una de sus primeras acciones, el gobierno de Barack Obama ordenó a los fiscales militares una suspensión de ciento veinte días en las acciones legales que se siguen a los internos del centro de detención. El decreto incluye a cinco acusados de organizar los atentados del 9/11 en Nueva York y Washington.
Esta primera decisión de Obama acaparó los titulares de prensa y las palmas del mundo. Sin embargo, queda pendiente la situación del “Guantánamo” en la base afgana de Bagram, improvisado por George Bush, cuyas condiciones de internamiento son mucho más duras que las de la base naval estadounidense en Cuba. Poco se sabe de ella, pues hasta ahora se ha mantenido lejos de los medios de comunicación y de la supervisión de los grupos de derechos humanos.
Sin que aún se precise cuál será el futuro de los doscientos cincuenta presos en Guantánamo, se espera que la orden de cerrar la cárcel llegue en cuestión de días, comentó Robert Gibbs, portavoz del presidente, el pasado 21 de enero en conferencia de prensa.
Así mismo, el director del centro, contraalmirante Dave Thomas, dijo en exclusiva al periodista británico Jonathan Bale que aún si la orden presidencial de cerrar el lugar llegara pronto, esto tomará algún tiempo.
Obama mantendrá el apoyo de los Estados Unidos al “Plan Colombia” a un ritmo de seiscientos millones de dólares anuales para el combate al narcotráfico y la guerrilla. No obstante, rechazará la firma del TLC con el país andino hasta que el gobierno que encabeza Álvaro Uribe no mejore la protección a la clase trabajadora.
En general existe optimismo en que las relaciones entre Estados Unidos y Colombia mejoren. El embajador norteamericano se muestra convencido de que el TLC entre ambos países será una realidad, y que efectivamente conllevará ajustes en los temas sindical y de derechos humanos, como lo sugirió Obama.
“Se puede discrepar con ellos pero también se debe hablar dentro de una política de diplomacia fuerte que no nos humille”, dijo Barack Obama refiriéndose a los líderes de izquierda en la conferencia que ofreció a la FNCA en mayo de 2008.
Venezuela y su presidente Hugo Chávez han sido uno de los críticos más feroces de las políticas de Washington. Al respecto Obama señaló, todavía en campaña, que mediante el restablecimiento de los Estados Unidos en la región contrarrestaría la retórica de Chávez, a quien considera una amenaza, “pero manejable”. Ya en la Casa Blanca, lanzó un primer aviso al sátrapa socialista.
Andrés Oppenheimer, analista político de CNN en español, señala en su columna de “El Nuevo Herald” del 23 de enero, que la buena imagen de Obama en el resto del mundo ha provocado que muchos líderes antiestadounidenses, incluyendo a Chávez, moderen su forma de referirse al nuevo gobierno estadounidense, a riesgo de quedar descolocados ante sus propios pueblos.
Para Brasil, Barack Obama señaló que a través de una alianza estratégica con el gobierno de Lula da Silva expandiría la oferta de biocombustibles renovables en toda Latinoamérica, en aras de reducir la dependencia al petróleo. No obstante, se negó a reducir el arancel de cincuenta y cuatro centavos de dólar por cada galón de etanol brasileño.
En materia de asistencia internacional, Obama ha ofrecido condonar la deuda a países pobres como Bolivia, Guyana, Haití, Honduras, Paraguay y Santa Lucía. Además pretende duplicar la asistencia a toda América Latina hasta alcanzar un monto de cincuenta mil millones de dólares en 2012, enfocado a las micro-finanzas, entrenamiento vocacional y programas comunitarios.
Para México y Centroamérica, plantea una iniciativa de seguridad que estimule el combate al narcotráfico y las actividades delictivas, además de ofrecer ayuda al sistema judicial en el combate a la corrupción.
Expertos en la materia aseguran que el reto de Barack Obama con Latinoamérica debe encaminarse por la senda contraria a la de su antecesor republicano George Bush. La estrategia de Obama debe distar de condicionar los favores políticos de la liberalización comercial, como Bush condicionó el TLC chileno con su apoyo en la guerra de Iraq, política que provocó un rechazo casi generalizado en todo el cono sur.
Una nueva página con México

Felipe Calderón. Emigración y narcotráfico, los temas |
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El 12 de enero, en vísperas de jurar como presidente, Obama se entrevistó con el presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, en la capital de Estados Unidos.
Calderón propuso una alianza estratégica para tratar los asuntos de preocupación mutua, principalmente en materia de seguridad y lucha contra el crimen organizado, así como en temas de energía y medio ambiente.
Por su parte, Obama planteó actualizar el Tratado de Libre Comercio en asuntos laborales y de medio ambiente, así como reforzar la cooperación en migración y economía.
En cuestiones de seguridad, el presidente demócrata destacó su interés para reducir la violencia relacionada con el crimen organizado y reconoció el esfuerzo de Calderón en su lucha por mejorar la seguridad de los mexicanos.
En el marco de la reunión entre los presidentes de México y Estados Unidos, más de medio centenar de organizaciones independientes pidieron a Obama elevar a prioridad de su gobierno la renegociación del TLC con México y
Canadá.
Obama aseguró ante el mandatario mexicano que pese a las “tensiones en los últimos años”, su mandato abre un nuevo capítulo en la relación con México y América Latina. E4
Piden a Obama justicia para periodistas
De acuerdo con el Comité para la Defensa de Periodistas, desde el 2003 hasta la fecha han muerto por lo menos dieciséis periodistas bajo fuego estadounidense en Irak.
La organización, presidida por Paul E. Steiger, asegura que tanto en Irak como en Afganistán y Guantánamo, otros catorce comunicadores más han sido detenidos por periodos prolongados mientras se delibera su proceso. Tal es el caso de Ibrahim Jassam, fotógrafo de la agencia Reuters quien fue detenido el 2 de septiembre de 2008 por fuerzas americanas en Bagdad. Aunque el pasado 30 de noviembre la Corte Central Penal de Irak dictaminó que no existían pruebas para mantener a Jassam detenido y ordenó a fuerzas estadounidenses liberarlo, todavía se encuentra preso.
“Periodistas de muchos países, quienes arriesgan sus vidas y libertad para mantener los valores de la libertad de expresión esperan el apoyo de los Estados Unidos”, señala Steiger en una carta que envió a Barack Obama el pasado lunes 12 de enero.
La misiva, que también fue remitida a la secretaria de estado Hillary Clinton, a Eric H. Holder y a Rahm Emanuel, exhorta a los nuevos funciorios a investigar a fondo los casos de los periodistas caídos bajo las fuerzas militares estadounidenses y a legislar a favor de penalizar las prácticas de la milicia norteamericana de detener a comunicadores.
Steiger asegura en su correspondencia con Obama que la detención arbitraria de periodistas ha desprestigiado a Estados Unidos. E4 |
Gabinete variopinto y clintoniano

Hilda Solís. Trabajo (Nicaragua) |
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Eric Himpton. Justicia |
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Emanuel. Gabinete (Israel) |
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Steven Chu. Energía (China) |
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“La unión es sinónimo de fuerza”, fue el precepto que Barack Obama tuvo presente al momento de elegir a quienes ya conforman su gabinete.
Tanto demócratas como republicanos han dejado atrás rivalidades para conformar un solo equipo.
Desde su campaña, Barack Obama subrayó que para cambiar la forma tradicional de Washington de dirigir los asuntos del país se necesitaría de estadounidenses de diversos antecedentes ideológicos, sociales y raciales para unirse en un bien común en pro de los EE.UU. Ciertamente, en la diversidad está la riqueza.
El primero al mando es Barack Hussein Obama, primer afroamericano candidato a representar a un importante partido político en las elecciones presidenciales y arrasar en ellas. Su biografía dista mucho de la de cualquier otro presidente: hijo de padre keniano y madre norteamericana. En el 2004 fue electo como senador por el estado de Illinois.
Joe Biden, anglosajón, ocupa la vicepresidencia. Oriundo de Scranton Pennsylvania, estudió leyes en la Facultad de Derecho de Syracuse, Nueva York. Fue senador por el estado de Delaware y presidente de la comisión de Relaciones Exteriores. De amplia carrera política, Biden resultó electo por primera vez para el Senado en 1972 a la edad de veintinueve años. Se presentó como candidato a presidente en el 2008, pero se retiró de la contienda después de las asambleas electorales de Iowa.
La polémica Hillary Rodham Clinton es la encargada de la Secretaría de Estado. Senadora por Nueva York desde 2001 y anteriormente primera dama de Estados Unidos durante el mandato de William Clinton. Hillary Clinton y Obama sostuvieron una extenuante pelea por la candidatura a la presidencia durante las elecciones primarias.
No sin problemas por cuestiones de evasión fiscal, el Departamento de Hacienda está a cargo de Timothy F. Geither, quien fuera encargado de la Reserva Federal de Nueva York, así como secretario de hacienda adjunto para relaciones internacionales durante la administración de Clinton.
Robert M. Gates continuará con su cargo como secretario de Defensa, que desempeñó desde el 2006 durante la presidencia de George Bush. Gates ha sido presidente de la Universidad de Texas A&M y director de la CIA, además de haber fungido como miembro del Consejo de Seguridad Nacional.
Obama designó al también afroamericano Eric Himpton Holder como el titular del Departamento de Justicia. Holder había sido anteriormente secretario de Justicia adjunto durante la administración de Clinton, y antes de ese cargo se desempeñó como juez adjunto del Tribunal Supremo y fiscal del distrito de Columbia.
La ex gobernadora de Arizona, Janet Napolintano, lleva las riendas del Departamento de Seguridad Nacional. La ex fiscal del estado trabajará de la mano con James Logan Jones Jr, designado asesor de Seguridad Nacional. Logan posee una amplia carrera militar y entre los cargos que ha desempañado se encuentran el de Comandante Supremo Aliado para Europa y Comandante del Cuerpo de Infantería y Marina antes de su retiro en el 2007.
Tom Daschle, propuesto como secretario de Salud y Servicios Sociales, debió renunciar por un problema de evasión fiscal. Omitió pagar ciento veinte mil dólares. Obama aceptó la dimisión “con tristeza y dolor”.
El premio nobel de Física, Steven Chu, de ascendencia china, es el nuevo secretario de Energía. Actualmente dirige el Laboratorio Nacional de Berkeley y es especialista en energías neutras respecto a las emisiones de carbono.
Peter R. Orszag preside la Dirección de Gestión y Presupuesto. Fue asistente especial del ex presidente Clinton para la política económica y alto asesor económico en el Consejo Económico Mundial.
En aras de restaurar el cargo de embajador de la Organización de las Naciones Unidas a nivel de gabinete, el presidente nombró a Susan Rice, quien ha sido asesora de política exterior de Obama y miembro de la junta asesora de su equipo de transición. Trabajó en el Consejo de Seguridad Nacional de 1993 a 1997 y fue secretaria adjunta para Asuntos Africanos entre 1997 y 2001.
La ingeniera química Lisa Jackson es la administradora de la Agencia de Protección ambiental. Antes encabezó la oficina de Protección Ambiental de Nueva Jersey.
El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano está ahora a cargo de Shaun Donovan, quien ha fungido como comisionado de Preservación y Desarrollo de Vivienda de Nueva York y vicesecretario adjunto del ramo en la administración de William Clinton.
Arne Duncan fue seleccionado por Barack Obama para presidir el Departamento de Educación. Duncan dirigió el sistema de escuelas públicas en Chicago.
En el Departamento de Interior se encuentra Ken Salazar. Ejerció de fiscal general de Colorado y titular del Departamento de Recursos Naturales del mismo estado. El ex gobernador de Iowa, Tom Vilsak, está a cargo del Departamento de Agricultura.
Hilda Solís, de origen nicaragüense, es la nueva secretaria de Trabajo. Antes sirvió en la Asamblea de California y fue la primera mujer de origen hispano en desempeñar el cargo de senadora en aquel estado.
Ray LaHood despacha en el Departamento de Transporte. El legislador republicano también ha sido profesor de enseñanza media en Illinois.
Ron Kirk es el Representante Comercial de Estados Unidos. Fue dos veces alcalde de Dallas, Texas, y ejerció como fiscal del mismo estado sureño.
Los Asuntos de Veteranos están a cargo de Eric Shinseki. De origen asiático, Shinseki fue jefe de estado mayor del Ejército de Estados Unidos, además de haber servido en dos misiones durante la guerra de Vietnam.
Louis Caldera, hijo de inmigrantes mexicanos y ex soldado, es el director de la Oficina Militar de la Casa Blanca. Su labor consiste en proveer apoyo militar a la presidencia de los Estados Unidos.
La jefatura del Gabinete de la Casa Blanca quedó a cargo de Rahm Emanuel, de origen hebreo. El ex asesor superior de Bill Clinton representó al quinto Distrito del Congreso de Illinois en la Cámara de Representantes de 2002 a 2008. “El Jefe de gabinete es fundamental para la capacidad de un presidente y la administración de ejecutar una agenda”, dijo Obama al momento de su designación. E4 |
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