Enrique Díaz Aranda, maestro del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM
Sociedades que ceden libertad por seguridad fracasan
El Partido Verde perdió credibilidad y sólo le interesa mantener vivo el negocio, asegura. En Texas, cada condenado a muerte le cuesta al estado hasta dos millones de dólares

Díaz Aranda. El sistema judicial es falible |
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Miembro del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Enrique Díaz Aranda arremete contra los políticos. Asegura que el propósito de los partidos que promueven la pena de muerte consiste en acaparar votos, no en mejorar el aparato de justicia. Violar pactos internacionales podría ocasionarle a México incluso bloqueos de otros países. Habla de los altos costos de su aplicación y de la ineficacia del sistema judicial. La ley de talión no es otra cosa que la ley de la selva, advierte.
¿Por qué se introduce el tema de la pena de muerte?
Observamos una crisis de seguridad y un marcado incremento de la violencia, causados por el crimen organizado. Y como los políticos siempre buscan capitalizar los problemas sociales, promover la pena capital les parece una buena alternativa. En el Estado de México, uno de los puntos que al PRI y al PVEM les permitió ganar las elecciones fue proponerla para secuestradores y violadores. No les importa si funciona o no. La finalidad es otra: ganar votos.
Sin embargo, el Pacto de San José la prohíbe.
La Constitución preveía pena de muerte para delitos graves, pero dejó de aplicarse, y los estados no la contemplan desde 1950, aproximadamente. El Código de Justicia Penal Militar la conservó, pero a partir de 1960 dejan de aparecer registros de ejecuciones. Después vino la reforma del sexenio pasado. México firma tratados internacionales, se obliga a abolirla y a que no exista ni como posibilidad en la Constitución. Si llegara a restablecerla incurriría en responsabilidad internacional.
Aun así, México es un país donde todo es posible.
Quizá, siempre y cuando nos atuviéramos a las consecuencias. Podríamos sufrir bloqueos. En momentos de crisis no sería lo más conveniente. Los mecanismos internacionales funcionan para los países en vías de desarrollo, no para los poderosos. La posición de alguien que desconoce el tema, como el gobernador Humberto Moreira, es cuánto nos va a costar: si es más onerosa la inyección letal o la bala para fusilar. Esto no para ahí. En Texas, según estudios, cada condenado a muerte le cuesta al estado entre un millón y medio y dos millones doscientos mil dólares. Si a la misma persona se le mantiene en cadena perpetua durante ochenta o noventa años, el costo sería de quinientos mil o seiscientos mil dólares. ¿Dónde está lo barato?
Tampoco debe olvidarse la falibilidad del sistema judicial ¿Qué quiere decir esto? Que si a una persona le imponen pena de muerte y después se demuestra su inocencia… ¿Restitúyale la vida?... Tenemos bastantes casos de gente condenada a prisión por falta de una buena defensa, que después de muchos años sale debido a una prueba contundente. Creemos que en Estados Unidos existe una mejor justicia, pero Amnistía Internacional ha documentado casos de personas inocentes que resultaron ejecutadas. Existe otro factor en la Unión Americana: la condición racial. Supongamos que en México no tenemos ese problema, pero y ¿la pobreza y la riqueza? ¿A quién vamos a condenar?
¿Qué me dice del PVEM?

Año electoral. El Verde busca votos, no soluciones |
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Bueno, el Verde ha perdido toda credibilidad. Sabemos que Jorge Emilio González hizo negocios con terrenos ecológicos en Quintana Roo. Dicen que por importarles nuestra vida apoyan la pena de muerte. ¿Acaso les importa más la vida de las focas que la de un ser humano? Supongamos que alguien es verdaderamente delincuente, ¿quién es responsable? ¿El sujeto o también el estado que lo puso en esa situación? No deberían ser más papistas que el Papa cuando sólo buscan salvar su negocio.
¿Cree que el PRI y el PVEM se alíen para las elecciones de julio e impulsen la iniciativa?
Si les funciona como estrategia, puede ser. Mientras ganen votos son capaces de decir que es mejor ser una estrella más de los Estados Unidos…
¿La pena capital podría fomentar la venta de armas en México con menos requisitos?
Benjamín Franklin decía que cuando una sociedad está dispuesta a ceder una parte de su libertad a cambio de un poco de seguridad, es una sociedad destinada al fracaso. ¿Qué implica la pena de muerte? Si yo digo ‘no mates’ y yo mato, ¿tengo la facultad moral para prohibirte matar? ¿Cómo podrá el Estado decirle al asesino que no quite la vida cuando él sí lo hace? Además, lo haría de forma tortuosa pues quien está condenado a la pena de muerte vive un infierno mientras se cumple la sentencia. Esto nos haría volver a la ley del talión, a la ley de la selva. La sociedad debe informarse de los resultados en los países donde se ha establecido este castigo. Cuando se ejecuta, al día siguiente se duplican los delitos por los cuales se aplicó, porque quienes infringen la ley desean convertirse en los mejores delincuentes y ser reconocidos.
¿La pena de muerte incita entonces a burlar la ley?
Claro, cuando alguien es condenado tiene reflectores, cámaras. Es gente que previamente no tuvo ninguna aceptación y en ese momento se vuelve famosa. Timothy J. McVeigh, responsable del atentado explosivo en Oklahoma City, en 1995, fue ejecutado con las familias de las víctimas presentes ¿Sabes qué pasó? Los miró fijamente a los ojos y les dijo: “Un hombre es el capitán de su barco y él lo lleva por las aguas y los mares deseados por él. Yo conduje el barco al puerto donde quise y me siento orgulloso de ello”, y se rió mientras sentía los efectos de la inyección.
¿Formular estas propuestas enferma a la sociedad?
La están enfermando al darle soluciones falsas. Se debe pensar en el país, en sus condiciones, y si eso (la pena capital) nos va ayudar o no. E4
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