Nº 344 - 13 de enero de 2009
 
 
 
 
 
 
 
En julio se definirá la primera fuerza política del país: PRI o PAN, proyectan expertos

Partidos y candidatos bajo la lupa
para detectar dinero negro en campañas

Gerardo Moyano


El PRI aspira a obtener mayoría en la Cámara de Diputados, aunque las preferencias marcan un empate con Acción Nacional; en los estados, el partido de Paredes aventaja en Campeche y Colima. Nuevo León y Sonora, apretados. San Luis Potosí y Querétaro serían para el PAN

De cara a las elecciones de 2009 hay un punto en el que coinciden votantes, partidos e instituciones electorales: debe cerrarse el paso al dinero del narcotráfico en las campañas.
En este sentido, los partidos se han expresado a favor de que se extremen las precauciones y los controles para evitar que esto suceda.
Jesús Ortega Martínez, dirigente nacional del PRD, anuncia que su partido revisará cuidadosamente que no se filtre dinero de las drogas en las campañas de los candidatos de su partido. Con ese propósito se realizarán estudios rigurosos del perfil de cada uno de los aspirantes, para corroborar que no tengan relaciones de ningún tipo con la delincuencia organizada.
Por su parte, la lideresa nacional del PRI, Beatriz Paredes Rangel, advierte que su partido “blindará” sus campañas. Asegura que el tema lo planteó el PRI desde el inicio de la actual administración federal, cuando la Secretaría de Gobernación la encabezaba Francisco Ramírez Acuña.
El PAN también le ha pedido al IFE vigilar que dinero del narcotráfico no entre a las campañas. El presidente del partido, Germán Martínez, afirma que “no se trata de que el PAN tome medidas unilaterales para blindar las elecciones de sus candidatos, se trata de que el IFE asuma su atribución de fiscalizar las precampañas, los perfiles de los precandidatos y de los candidatos y las cuentas de los partidos”.
La Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) informa que por ahora no tiene denuncia alguna de que dinero del narcotráfico se haya usado en campañas políticas en los últimos dos años.
El IFE señala que firmará convenios con la PGR, la Secretaría de Gobernación y los partidos políticos para evitar que dinero sucio se filtre en las campañas y precampañas.
Sin embargo, no desestima el problema del narcotráfico, por lo que el presidente del IFE, Leonardo Valdés, llamó a los vocales ejecutivos del órgano electoral a no correr riesgos y denunciar ante las autoridades cualquier presión del crimen organizado y les ofreció apoyo para enfrentar en sus localidades cualquier problema vinculado con la inseguridad, la filtración de dinero ilícito o amenazas provenientes del narcotráfico.
Recomendó dar información a los partidos, ya que son los responsables de las campañas, y buscar que esa información llegue a las instancias responsables de combatir al crimen organizado.

Escenario nacional


Vigilancia. Candado contra dinero sucio en elecciones

La ruta hacia Los Pinos marca 2009 como año clave. Todo indica que la lucha será entre el Partido Revolucionario Institucional y el Partido Acción Nacional, no obstante que el PRD es actualmente la segunda fuerza en el Congreso. Consulta Mitofski y otras empresas del ramo muestran una ligera ventaja del PRI que recupera terreno en los estados ante un PAN afectado por la crisis económica, la inseguridad y sus problemas internos.
Sin embargo, en un análisis más amplio El Universal muestra una tendencia favorable al PAN, el cual tiene muchas posibilidades no sólo de ganar posiciones en el Congreso, sino de recuperar terreno en los estados.
En lo que sí coinciden todas las encuestadoras es en la caída estrepitosa del Partido de la Revolución Democrática, que cedió su lugar de segunda fuerza política —alcanzado en 2006— al PRI y que, de perder espacios en el Congreso, verá limitadas sus aspiraciones presidenciales para los comicios de 2012.
Si bien hay diferencias en cuanto a la intención del voto, las encuestadoras destacan la recuperación del PRI desde 2006. El mejoramiento de su identidad partidaria le ha permitido superar el treinta por ciento de aceptación, a diferencia del PRD que tocó su punto más bajo en el último año. Aunque leve, el PAN registra también un retroceso.
Asimismo, se pronostica un elevado abstencionismo, ya que sólo uno de cada ocho mexicanos dice estar muy interesado en la política, mientras que seis de cada diez se describen como poco o nada interesados. Es más, sólo uno de cada cinco ciudadanos “confía mucho” en el Instituto Federal Electoral, mientras que en uno de cada seis la confianza es baja.
Al igual que en 2008, el PRI parece mejor posicionado para enfrentar los comicios debido a su labor partidaria y al impulso de las elecciones ganadas en los estados. Mientras las disputas en la dirigencia del PAN siguen permeando en el escenario público, el Consejo Político Nacional del PRI lanzó desde fines del año pasado su Plan Electoral 2009. Su meta consiste en alcanzar una votación de cuarenta y cuatro por ciento y ganar la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados.
Bajo la dirigencia de Beatriz Paredes, los priistas aprobaron también establecer una unidad de fiscalización para vigilar que el uso y destino de recursos de las campañas estén apegados a la ley. Además anunciaron “carro completo” en las seis gubernaturas en disputa: Sonora, Nuevo León, Campeche, San Luis Potosí, Querétaro y Colima, y están trabajando en eso.
Sin embargo, aún falta mucho camino por recorrer y la aprobación de la presidencia de Felipe Calderón se mantiene en niveles razonablemente altos, pese a la crisis económica y al flagelo del narcotráfico. Los logros en estos puntos serán fundamentales para evaluar su administración al final del sexenio y podrían jugar un papel fundamental en la imagen del partido de cara a las presidenciales.
Por su parte, los partidos pequeños siguen perdiendo identidad, aunque Nueva Alianza, de Elba Esther Gordillo, seguramente reafirmará el papel de negociador —en algunos casos es el fiel de la balanza— que ha jugado en los últimos procesos.

Mitofsky da ventaja al PRI

Al igual que en la identidad partidista, las encuestas de Mitofsky muestran un avance del PRI en las tendencias electorales que sube a un treinta y dos por ciento, con una aventaja por ocho puntos sobre el PAN. El PRD queda muy atrás y apenas logra el once por ciento de las preferencias totales.
El despegue del tricolor se sustenta principalmente en las victorias acumuladas desde 2007 y que se reflejan en el ánimo de los electores, algo similar a los niveles de hace seis años.
La debacle del PRD se percibe en todos los grupos de edades, aunque es entre los adultos donde registra mayor número de adeptos. Lo mismo pasa con la escolaridad: su votación crece entre los electores con mejor grado de educación.
El PRI, como siempre, se ve favorecido por los niveles socioeconómicos bajos. Por su parte, el PAN acumula más simpatías entre los jóvenes y en los estratos económicos altos.
La aprobación presidencial juega un papel importante. Quienes califican bien el trabajo de Calderón, aproximadamente seis de cada diez mexicanos, conservan una ligera ventaja en las preferencias a favor del PAN pero no rechazan al PRI. En cambio, quienes no aprueban la labor del presidente sí votarían en su mayoría por el Revolucionario Institucional, dejando a Acción Nacional con apenas nueve por ciento.
Por regiones, el PRI aventaja en el sur y ha tomado distancia en el norte y en el centro, donde no hace mucho se presentaba una situación de mayor competencia. El PAN mantiene ventaja en el Bajío y presenta bajas en el centro y sur del país.
Por su parte, un sondeo de Buendía & Laredo señala que el PRI tendría una ventaja de cinco puntos porcentuales sobre el PAN. En tercer lugar aparece el PRD con el diecinueve por ciento.
Según el sondeo, el cincuenta y cinco por ciento de las personas manifestó que “podría” votar por el PRI en las elecciones del 5 de julio, seguidos de los que dijeron que podrían hacerlo por el PAN (cincuenta y tres por ciento) y por el PRD (treinta y tres por ciento).
En cambio, el cincuenta y cinco por ciento manifestó que “nunca votaría” por el PRD, mientras un treinta y cinco por ciento no lo haría por el PAN y un treinta y tres por ciento el PRI.
Llama la atención el dato de que sólo el cuarenta y cinco por ciento de las personas sabe que este año habrá elecciones.

Adelante el PAN: El Universal

Un análisis más amplio de Macario Schettino, publicado por El Universal, enfocado principalmente a las tendencias electorales de largo plazo, le da ventaja a Acción Nacional.
El estudio muestra el porcentaje de votación que los tres grandes partidos han obtenido desde 1994, además de cálculos propios sobre las elecciones federales (presidente y diputados) y locales (gobernador y diputados) con base en datos de los institutos electorales de los estados y el IFE.
En primer lugar, Schettino señala que aunque existen tendencias de largo plazo, las variaciones pueden ser grandes.
El primer punto es el promedio de las encuestas que han publicado El Universal, GCE, Consulta, GEA-ISA y Demotecnia, entre otros. Todas usan metodologías diferentes, y el promedio es sólo una referencia. El segundo punto corresponde a la combinación de esas indagaciones de hoy con la tendencia de largo plazo para 2009.
Tres de las encuestas dan ventaja al PAN sobre el PRI, y tres tienen el resultado contrario. Sin embargo, las que ponen al PAN con ventaja lo hacen con mayor diferencia. Por otra parte, la tendencia de largo plazo también da ventaja a ese partido, de manera que la estimación que hace El Universal coloca al blanquiazul con casi treinta y nueve por ciento de la votación en la intermedia, frente a treinta y seis por ciento del PRI.
Hasta hoy, sólo en una ocasión el PAN ha logrado la primera posición, en 2006, merced al hundimiento del PRI. La recuperación de este partido; sin embargo, no ha ocurrido a costa del PAN, señala Schettino, por lo que será en 2009 cuando se defina la primera fuerza política nacional.
En el tercer lugar se mantiene el PRD. Dato interesante es que según el análisis, esta fracción no alcanza en ningún momento la segunda posición al considerar todas las elecciones que ocurren en un año. En los comicios federales de 1997 y de 2006, el PRD sí fue segunda fuerza, pero al incluir las elecciones locales de esos años, regresa al tercer puesto.
La estimación que hoy puede hacerse es que ese partido obtendría dieciocho por ciento de los votos en 2009, mientras que el resto de las formaciones sumaría poco más de siete por ciento.
Algo que no está del todo claro, ya que en las encuestas la preferencia por los partidos pequeños es reducida, pero los resultados de las elecciones pasadas mostraron todo lo contrario. La participación de estos institutos ronda el diez por ciento desde 2004, un dato que no se debe subestimar, ya que podría afectar el desempeño de los partidos grandes.

Seis gubernaturas en juego

De acuerdo con los analistas, las preferencias electorales en Campeche favorecen a Carlos Felipe Ortega Rubio, diputado presidente de la Gran Comisión del Congreso local; Alejandro Moreno Cárdenas, senador de la República; Jorge Luis González Kuri, Secretario de Turismo del estado; y Carlos Pacheco Castro, alcalde de Campeche, todos del PRI, por lo que es muy probable que este partido conserve la gubernatura.
La sorpresa la podría haber dado Juan Camilo Mouriño Terrazo, quien antes de su muerte barajaba la oportunidad inclinarse por la gubernatura o una diputación federal, para asumir el liderazgo de la bancada del PAN y buscar la candidatura presidencial de 2012. Ahora, el camino queda libre para el PRI… en Campeche.
En Colima, las tendencias le dan ventaja a los priistas Arnoldo Ochoa González, diputado federal; Rogelio Rueda Sánchez, senador de la República; Mario Anguiano Moreno, alcalde de Colima; por sobre los panistas Martha Leticia Sosa Govea, senadora; Enrique Michel Ruiz, diputado local; y Antonio Morales de la Peña, procurador federal del consumidor, por lo que no se vislumbra un posible de cambio de partido en el gobierno.
En Nuevo León las cosas lucen complicadas para el PRI. Las preferencias se reparten entre el panista Fernando Elizondo Barragán, senador; y los priistas Eloy Cantú Segovia y Jorge Mendoza Garza, también senadores; y Abel Guerra Garza, director de proyectos estratégicos de Nuevo León.
Los empresarios regiomontanos dejaron muy mal parado al PAN al revelar los excesos del alcalde de Monterrey, Adalberto Madero Quiroga, quien ahora tiene vía libre para participar en el proceso electoral por el PRD y PT, lo que disminuiría la fuerza del PAN.
Y a pesar de que el PRI, al final, podría obtener una apretada victoria, la sorpresa podría darla el ex presidente Carlos Salinas de Gortari, quien según los analistas “arrasaría” en las urnas. Sin embargo, en distintas entrevistas rechazó tal posibilidad, con el argumento de que él “ya había bailado”. La mayoría de los habitantes de Monterrey demandan la intervención del ex mandatario ¡para controlar la corrupción! y la inseguridad que se vive en la ciudad. ¿La Iglesia, de nuevo, en manos de Lutero?
En Querétaro, las preferencias se reparten entre los panistas Manuel González Valle, presidente municipal de la capital y Guillermo Enrique Marcos Tamborrel Suárez, senador; y el priista José Eduardo Calzada Rovirosa, también senador. Se prevé una competencia cerrada, sobre todo por la división del PAN, lo que le daría a Calzada la posibilidad de terminar con dos sexenios consecutivos del PAN en el poder local.
En San Luis Potosí las encuestas muestran preferencias similares entre el senador priista José Alejandro Zapata Perogordo y el diputado federal panista Ramírez Stabros. Sin embargo, el senador Carlos Jiménez buscará participar, generando división al interior del PRI y dejando el camino libre a cualquier candidato del PAN.
En Sonora, las tendencias favorecen al priista Alfonso Elías Serrano, senador de la República y al panista Guillermo Padrés Elías, también senador, aunque el dirigente del PAN, Germán Martínez, prometió hace poco que una de las candidaturas del PAN en los estados sería para una mujer, en alusión a María Dolores del Río Sánchez, ex directora general del INEA de la SEP. Sin embargo, el gobernador Eduardo Bours teje alianzas para impedir que el PAN les arrebate la silla.

El panorama

De acuerdo con estas proyecciones, el PRI mantendría al menos cuatro gubernaturas y tendría la posibilidad de recuperar Querétaro. Y en el Congreso, es muy posible que obtenga mayoría absoluta, por lo que si el proceso presidencial se llevara a cabo hoy, el tricolor las mayores posibilidades de regresar a Los Pinos.
Sin embargo, la división al interior del Partido Revolucionario podría esfumar su actual ventaja. Ocurrió con la guerra que eliminó del hándicap presidencial de 2006 a Arturo Montiel en 2006, sepultando las posibilidades del PRI liderado por Madrazo.
La estrategia de “sumar y sumar”, que le ha dado al PRI victorias en los estados, incluida la recuperación de Guerrero —viejo bastión del PRD—, parece ser la correcta en el camino a Los Pinos, pero habrá que ver hasta cuándo dura la unidad del partido.
Por ahora, los presidenciables priistas son Enrique Peña Nieto, Manlio Fabio Beltrones y Beatriz Paredes. El espontáneo es Fidel Herrera, gobernador de Veracruz. Por el PAN se menciona al senador Santiago Creel y a Ernesto Cordero, secretario de Desarrollo Social, mientras que López Obrador participaría como candidato de Convergencia y el Partido del Trabajo. En el PRD se perfilan las candidaturas de Marcelo Ebrard y Juan Ramón de la Fuente, ex rector de la UNAM, cartas fuertes que le permitirían recuperar terreno y soñar al menos con otra elección apretada.
Al tiempo. E4

 
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