EDITORIAL ELECCIONES SOCIEDAD REPORTAJE CRÓNICA EL PEZ CONTACTO
23 de septiembre de 2008


NÚMEROS ANTERIORES

333 - 332 - 331 - 330
329 - 328 - 327 - 326
325 - 324 - 323 - 322
321 - 320 - 319 - 318
317 - 316 - 315 - 314

 

Sin politizar el tema de la seguridad, Beatriz Paredes le toma el pulso a su partido en Coahuila y anticipa que ganará de todas todas

El PAN despeja al PRI la vía para el carro completo

Edgar London


Mientras Rubén Moreira anuncia la reconquista de Torreón y advierte que en casa asediada cualquier disidencia es traición, el PAN marcha de tumbo en tumbo a las elecciones del 19 de octubre; divisiones y escándalos podrían dejarlo sin asientos de mayoría en la próxima legislatura

 


Rubén Moreira. El PRI, harto de gobiernos panistas inexpertos

Se le llame “carro completo” o no, el presidente del Partido Revolucionario Institucional en Coahuila, Rubén Moreira Valdés, ha sido categórico en su propósito de ganar las veinte diputaciones de mayoría relativa en los comicios del 19 de octubre próximo, lo que implicaría derrotar al PAN en Torreón, donde hace cuatro años obtuvo cuatro de cinco distritos.
En una gira de dos días por la Comarca Lagunera, el 12 y 13 de septiembre, Beatriz Paredes, presidenta del PRI, avaló el pronóstico del “carro completo”, pero deslindó al Comité Ejecutivo Nacional de la demanda del líder del Congreso, Horacio del Bosque, y del PRI estatal, quienes piden la renuncia del alcalde panista de Torreón, José Ángel Pérez, por el reciente escándalo que exhibe presuntos vínculos de la Dirección de Seguridad Pública con el narcotráfico, a raíz de un enfrentamiento con la Policía Federal Preventiva en el que murió un policía municipal. Paredes declaró que “no se debe politizar el tema de la seguridad”.
En una comida en casa del ex gobernador Braulio Fernández Aguirre, a la que asistieron otros ex mandatarios, candidatos y líderes de su partido, Paredes admitió que el PRI perdió Torreón por descuidos y equivocaciones. Hoy los errores de Acción Nacional, justamente, pueden costarle una sonora derrota en los comicios de otoño.
Con un proyecto definido, una plataforma electoral consistente, experiencia en estas lides y una unidad que pocos partidos pueden exhibir hoy en Coahuila, sustentada, además, por una estricta disciplina —en casa asediada cualquier disidencia es traición y ahora estamos asediados, advierte Moreira a los miembros de su formación—, el PRI apunta a salirse con la suya. Especialmente en un estado donde el gobierno, los ayuntamientos priistas y el partido funcionan como un todo, y donde el PAN, su histórico opositor, se debate entre la división y una pasividad que pesa toneladas con las elecciones a la vuelta de la esquina. Hasta ahora, los demás partidos poco aportan.
La izquierda, para efectos prácticos, no figura. Ni la presencia de López Obrador en el estado, los mismos días que Paredes hizo campaña por los candidatos de su partido en Torreón, Matamoros y San Pedro, entusiasmó a los coahuilenses de Ciudad Acuña y otros municipios fronterizos. Menos a los de Parras.
Criticado por la avalancha de renuncias de alcaldes, a los que postuló para diputados, el tricolor despunta como favorito. Moreira declara sin tapujos que su principal objetivo es reconquistar Torreón, empresa que ya no parece del todo imposible luego de los últimos acontecimientos registrados en la metrópoli coahuilense y el pésimo desempeño de su edil.
Asimismo, apoya la campaña de los candidatos del PRI a diputados con promesas que tocan a cada uno de los municipios: bajar las tarifas de electricidad en Múzquiz, más camas de hospital para Monclova y Acuña e incrementar el respaldo al campo en la Comarca Lagunera.
La apuesta priista va más allá del Congreso local y de las alcaldías que se renovarán el año entrante: asegurar la gubernatura del estado en 2011 y contribuir a ganar la Presidencia de la República en 2012. Hoy tenemos que recordar que son nuestros adversarios los que destrozaron la economía del país, apunta Moreira. Este partido está harto de ver que gobiernan a México gente que no tiene experiencia. Es importante que los grandes hombres del PRI vuelvan a gobernar el país.

Acéfalo y sin rumbo


Hurtado Flores. Capitán de un partido sin rumbo

Es muy conocido que no se debe cambiar de caballo a la mitad de una carrera. Sin embargo, el Partido Acción Nacional lo hizo en el peor momento, justo cuando se adentraba en la campaña para las diputaciones locales.
La salida, el 9 de mayo, de su presidente estatal, Jesús Flores Morfín, obligado por presuntas circunstancias personales, asestó un duro golpe a la dirigencia albiceleste y a sus aspiraciones de equilibrar el Congreso local. Las divisiones resquebrajan desde su seno a esta formación política.
A poco tiempo de su elección, acordada por los grupos de Jorge Zermeño, Guillermo Anaya, Ernesto Saro, José Ángel Pérez y Juan Antonio García Villa, como una demostración de unidad y fuerza fallida, Flores Morfín empezó a ser criticado por abandonar al PAN y llevar una dirigencia de medio tiempo. Sus tareas de diputado federal y miembro de cinco comisiones le mantenían la mayor parte de la semana en la Ciudad de México, mientras Rubén Moreira recorría el estado de día y de noche, con un discurso de corte social y crítico de la derecha y del gobierno del presidente Calderón.
Con el vacío que dejó su renuncia se hizo evidente la fragilidad de los pilares panistas y acrecentó las diferencias internas. Ahora, más que nunca, se distingue un PAN que responde al debilitado José Ángel Pérez —por Torreón—, otro fiel a Anaya —deseoso de llevarse la gubernatura en 2011— y un tercero que sigue aferrado al presente sin claridad sobre cómo actuar.
Mientras el secretario general del PAN en Coahuila, Javier Cavazos Gómez, asumió las funciones de líder sustituto del partido, ninguna acción concreta se llevó adelante para fortalecer las posibilidades del albiazul en octubre.
El 28 de junio, Reyes Hurtado Flores resultó finalmente electo para hacerse responsable de la presidencia del Comité Directivo Estatal del PAN hasta 2010. Tras rendir protesta, el nuevo líder definió su prioridad: trabajar, justamente, en torno a los comicios de otoño.
No obstante, la estrategia deja mucho que desear. En lugar de robustecer la unidad interna y proponer actividades que atraigan votantes, Acción Nacional recurre a la descalificación y en su apresuramiento se ha pegado varios tiros en el pie.
El 16 de agosto, Reyes Hurtado presentó una denuncia ante el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana en contra del precandidato del PRI a diputado por el XIV distrito, Rogelio Ramos, por el uso indebido de propaganda con frases similares a la del Gobierno Municipal de Frontera donde anteriormente se había desempeñado como alcalde.
El PAN acusa a Ramos de utilizar el eslogan “candidato de primera”, frase idéntica a la del municipio de Frontera, cuyo lema ha sido “Por un Frontera de primera”. La denuncia tiene fundamento en los artículos 107 y 118 de la Ley de Instituciones Políticas y Procedimientos Electorales, y el Artículo 6 del Reglamento para la Colocación, Utilización y Distribución de la Propaganda Electoral de los Partidos Políticos. La norma prohíbe a los candidatos usar durante las precampañas y campañas frases de publicidad gubernamental, por considerar que implica el aprovechamiento indebido de un recurso público con fines electorales. Asimismo, dispone la sanción correspondiente: negar el registro en calidad de candidato a la persona que incurre en la violación.
Con ese argumento, el PAN pidió al IEPC inhabilitar a Rogelio Ramos. Algo que finalmente no consiguió por un “pequeño” detalle: la demanda de Magaly Palma Encalada, directora Jurídica del PAN, era contra Humberto Moreira. El error fue no haber sustituido el nombre del gobernador del formato de una demanda previa por el de Ramos, que hoy es uno de los candidatos a diputados más fuertes del PRI.
Ejemplos de este tipo tratan de disimular la viga en el ojo propio, sin éxito. En respuesta a una queja del PRI, el IEPEC multó al PAN con ochenta y cuatro mil ciento cincuenta pesos por utilizar la palabra “transforma” en su propaganda, empleada por el ayuntamiento panista de Torreón. La estrategia anunciada por Acción Nacional, de tocar puerta por puerta para convencer a la ciudadanía de las ventajas de elegir un Congreso plural, no pasa de ser una utopía.

La reconquista de Torreón


Beatriz Paredes. Discurso de la presidenta del PRI en Matamoros

El 19 de octubre no solamente vamos a ganar cinco distritos. El 19 de octubre empieza la reconquista de Torreón. Así anunciaba Rubén Moreira, el 11 de septiembre, su propósito de echar abajo el más sólido bastión panista en Coahuila. El PRI promueve los nombres de sus candidatos a diputados —Salomón Juan Marcos Issa, Jaime Russek, Verónica Martínez, Salvador Hernández y Eduardo Olmos— a sabiendas de que están en una posición privilegiada para obtener la victoria. Más por el desgaste del alcalde José Ángel Pérez, motivado tras el ataque de la policía municipal a la sede de la Federal Preventiva.
Torreón es una de las mayores víctimas de la violencia a escala no solo estatal sino nacional y la Comarca Lagunera acusa a sus autoridades por la falta de contundencia en la lucha contra el crimen organizado.
La marcha por la paz que organizaron organismos empresariales, asociaciones civiles y religiosas el pasado 22 de agosto, es la prueba más contundente del malestar de la población y una manera de agregar presión a la administración para que cumpla con sus funciones.
Cuando parecía que el presidente municipal torreonense iba a tomar parte activa en el asunto, una vez que apoyó las manifestaciones contra la violencia, el enfrentamiento entre policías municipales y federales, ocurrido el 8 de septiembre, imprime un giro de ciento ochenta grados al asunto.
El suceso desvela los índices de corrupción en la Dirección de Seguridad Pública de Torreón, cuyo titular, Alfredo Castellanos, fue cesado después de la balacera, y la incapacidad de los líderes políticos para evitar que el narcotráfico se infiltre en los cuerpos policíacos.
El propio José Ángel Pérez fue uno de los que salió peor parado con el incidente. En lugar de asumir la responsabilidad y dar la cara ante la ciudadanía, se escudó tras el gobierno estatal, culpándolo por la inseguridad que impera en Torreón.
Contra su costumbre de responder golpe por golpe, Humberto Moreira declaró que estos hechos son una oportunidad para trabajar más unidos los tres órdenes de gobierno, para brindar una mejor seguridad a la población, en este caso en La Laguna.
La disposición del gobernador para ayudar al ayuntamiento lagunero en su lucha contra la violencia llevó al edil torreonense a agradecer públicamente el gesto, pero no lo salvó de ser llamado por el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, para discutir el agravamiento de la inseguridad pública en su municipio.
De esta suerte se afianzó el presidente del PRI en el arranque de campañas. Frente a una multitud reunida en la Sociedad Manuel Acuña, de Saltillo, aclamó: Nos dio vergüenza a todos verlo en la televisión dando y tratando de justificar los yerros de su gobierno. Nosotros queremos mujeres y hombres con pantalones en el gobierno de Torreón.
La necesidad de alcanzar un ambiente de paz en la metrópoli lagunera y la disposición explícita del gobernador para lograr tal objetivo, pueden impulsar a la ciudadanía a votar por los candidatos del PRI. ¿Podrán el alcalde y su partido, en menos de un mes, volver a tomar ventaja en algunos distritos de Torreón? El 19 de octubre se sabrá. E4

 
Coordinador Editorial
Edgar London
 
Jefe de redacción
Gerardo Moyano
 
 
Consejo Editorial
Gilberto Prado Galán
 
 
Coordinadora Gráfica
Graciela Rodríguez Sena
 
Caricaturistas
Monsi
 
 

Periférico Luis Echeverría
No 1161 Interiores 2 y 3
Col. Cumbres CP 25270
Saltillo, Coahuila

Telf: 416-6437
Fax: 416-7913

Espacio 4 y el suplemento cultural
El pez en el agua, son publicaciones catorcenales del Grupo Editorial Coahuilense SA de CV, editados por los talleres gráficos de esta casa editora. Saltillo, Coah. Registro en trámite.