La imposibilidad de ofrecer una alternativa viable a los efectos del neoliberalismo derrumbó la izquierda socialista
LA CAIDA DEL MURO DE BERLÍN Y LA GLOBALIZACIÓN
(SEGUNDA DE DOS PARTES)
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Francisco Tobías Hernández |

Para mantener un sistema supuestamente equitativo se aplicó
una política represiva en la que cualquier asomo de inconformidad era etiquetado como burgués. Aún hay escándalos políticos
y financieros pendientes de aclarar en los que la CIA
y la Iglesia católica están involucrados
Caída del socialismo y expansión del capital
El error del capitalismo periférico fue no utilizar los recursos en investigación científica y en producir bienes de capital con alta tecnología, dichos recursos fueron obtenidos por los propios excedentes y por la deuda externa, bajo el pensamiento de que los precios de las materias primas, los cuales estaban al vaivén del mercado mundial, nunca se reducirían. Aspectos de mercado internacional respecto a precios, aunado al incremento en el gasto público, la alta inflación, la devaluación de la moneda, las elevadas tasas de interés y la reducción en la inversión directa generaron las crisis recurrentes en los años setenta y ochenta, la cual indujo a más dependencia hacia el capital financiero internacional.
En este momento el Fondo Monetario Internacional aparece como actor fundamental de la economía mundial, al financiar y, sobre todo, mediar entre los gobiernos subdesarrollados y la banca privada internacional para negociar y renegociar la deuda externa.
El FMI ha representado de hecho una herramienta del capital internacional para la apertura de la economía de los países periféricos, gracias a sus recomendaciones de ajuste y reajuste, las cuales fueron:
Control del déficit público para no provocar inflación.
Reducción de impuestos arancelarios para lograr la competitividad y apoyar la disminución de la inflación.
Contención salarial y control corporativo de los sindicatos.
Venta de empresas paraestatales, aún las que tuvieran números negros.
Rebaja de la burocracia.
Ajuste en el tipo de cambio y en las tasas de interés.
Mientras el gran capital internacional cercaba a las economías periféricas para poder colocar los excedentes de capital y de producción, por otro lado ejercía fuerte presión política y militar al bloque socialista anidado al descontento social y político. La mayor expresión de descontento, y que provocó otros en otros países, fue el sindicato Solidaridad en Polonia (al que se financió a través del Vaticano) a la postre, se evidenció la manipulación de la que fue objeto (aún hay escándalos políticos y financieros pendientes de aclarar en los que la CIA y la Iglesia católica están involucrados).
Los excedentes de los países desarrollados capitalistas se colocaron de tres maneras:
1) Inversión Extranjera Directa:
Donde la fuerza de trabajo sea más barata.
Donde el Estado otorgue facilidades y estímulos.
Donde exista estabilidad política y sindical.
Donde exista estabilidad macroeconómica.
2) Capital en cartera, gracias a la alta rentabilidad.
3) Mercancías valorizadas en menor tiempo de producción, de calidad y con precios adecuados, lo cual constituye para empresas de países emergentes o subdesarrollados una difícil competencia.
Así, gracias a las crisis recurrentes, los países subdesarrollados han acudido al capital internacional, con la intención de suavizar el desempleo. Es en ese contexto neoliberal donde el Estado pasa de ser rector de la economía a simple observador y gendarme, garante de las condiciones optimas de acumulación de capital.
La caída del muro de Berlín fue el resultado de una imparable revolución popular que se anidó durante más de cuarenta años y que conoció sucesivos estadillos debido a la inviabilidad del régimen stalinista de la Alemania Oriental, y de los regímenes stalinistas en general, principalmente el ruso. Se inscribió en la ola de levantamientos que inició la clase obrera polaca en 1980, una ola que puso al desnudo la negativa burocracia socialista, que se traducía en pesadas deudas externas y descomunales “ajustes” económicos. Para mantener un sistema supuestamente equitativo se aplicó una política represiva en la que cualquier asomo de inconformidad era etiquetado como burgués.
El derrumbamiento del muro fue el resultado de otras revoluciones previas en Rumania, Polonia, Checoslovaquia, Hungría, que se sucedieron en cadena. En los noventa, ente la resistencia servia en los Balcanes para mantenerse en el socialismo fue necesaria la intervención de los países de la Europa occidental aliándose con Eslovenia y Croacia, lo que provocó la tragedia en una de las guerras más sangrientas en los últimos tiempos.
El error que llevó a la casi totalidad de la izquierda a su derrumbe político, luego la caída del muro, tiene su raíz en la incapacidad de esa izquierda para definir filosófica, política y científicamente el carácter de esos acontecimientos, o dicho de otro modo, la imposibilidad de ofrecer en el momento una alternativa viable frente a los efectos del neoliberalismo y la continuidad de las contiendas y contradicciones internas en casi todos los países.
Efectos de la globalización
Como un hecho simbólico e icono de la derecha, la caída del Muro de Berlín dejó al mercado sin enemigo alguno. Con su derrumbe el capitalismo aprovechó la posibilidad de inversión directa, con muy bajos costos de producción, en los países ex-socialistas. Las empresas estatales se venden a precios irrisorios, surgen nuevos ricos en esas naciones, se configuran las mafias, algunas auspiciadas por los propios gobiernos y por la falta de control por parte del Estado. Si bien se han generado productos de calidad a bajo precio para beneficiar al consumidor, los resultados en cuanto a distribución de la riqueza en el mundo dejan mucho qué desear.
Así, el capitalismo actual no tiene competencia militar, ni económica, ni mucho menos política para poder expandirse, sobre todo el capitalismo norteamericano, que ya dicta sus directrices y políticas incluso para las Naciones Unidas. El resultado:
Se han generado oligopolios mundiales y el objetivo de las grandes corporaciones de las empresas multinacionales es colocarse en el mundo entero y comercializar todo.
Se provocan guerras por el control de las materias primas, especialmente las estratégicas.
Se transforman las tradiciones de las relaciones sociales de los países invadidos por la inversión directa.
El papel de la familia, del hombre y de la mujer se transforma.
Se han elevado los niveles de pobreza a grado extremo a nivel mundial.

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