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El descubrimiento de clínicas abortivas en españa, donde
los fetos de destruyen con trituradoras, alerta contra infanticidios
Aborto: entre la ignorancia,
la sevicia y la política |
Emma Rodríguez |

Despenalizar esta práctica es innecesario, pues existen métodos
de prevención e incluso “pastillas del día siguiente”, dicen
autoridades. El PRI propone una consulta, en tanto que la Iglesia
católica y padres de familia rechazan, por inhumana, la “falsa
salida” del aborto. El Gobierno del estado
opta por dar apoyo a jóvenes embarazadas

Rodríguez Zapatero.
Sangría de votos |
Basta pronunciar la palabra “aborto” para que en un santiamén se cree una polémica sustentada por los más disímiles criterios y puntos de vista. Enseguida alguien defenderá los derechos de la mujer, otro el derecho a la vida, las agrupaciones cívicas se lanzarán a la calle a protestar, las iglesias —sobre todo la católica— pondrán énfasis en los valores espirituales y los políticos intentarán aprovechar la coyuntura para hacer su labor a favor, como suele ser costumbre, de sus propios intereses.
Pero cuidado. El tema suele ir mucho más allá de un debate filosófico, ético o moral y afectar directamente a todo un gobierno. Asumir este fenómeno a la ligera y buscando la simpatía inmediata de ciertos sectores de la sociedad puede ser peligroso. Así lo ha demostrado España.
En la nación ibérica el asunto del aborto siempre ha sido un conflicto muy delicado. Sin embargo, luego que se descubriera la punta de un iceberg abominable con el caso de Carlos Morín, quien en sus clínicas particulares realizaba abortos a pacientes de más de treinta semanas de gestación, bajo el pretexto de una supuesta enfermedad psíquica de la madre, las cosas han empeorado.
Y es que a veintidós años de aprobada esta práctica en España, las interrupciones voluntarias del embarazo han crecido de manera vertiginosa, sobrepasando la barrera de las cien mil en el pasado 2007, diez por ciento más que en 2006, de acuerdo con los informes del Ministerio de Sanidad español.
Lo curioso del caso es que sólo el tres por ciento de los abortos realizados se llevaron a cabo en centros de salud públicos.
Expertos en la materia opinan que ello se debe a que sólo ese tres por ciento tiene razones para abortar que caben dentro de la ley. El resto es producto de un entramado de complicidad entre médicos ginecólogos y psiquiatras que interpretan lo estipulado a su antojo, volviendo los requerimientos mera “burocracia” en pro del genocidio de los no nacidos.
Tal es el caso del médico peruano Carlos Morín, quien fue detenido y encarcelado el pasado mes de noviembre al encontrase serias irregularidades en las clínicas bajo su dirección o vinculación, tales como Ginedemex, TBC-Fundación Morín, Clínicas Barnamedic y Emece, en Barcelona, España.
Un documental grabado en cámara oculta por una periodista danesa embarazada de treinta semanas, emitido en septiembre de 2006 por la cadena de televisión pública danesa DR, reveló los primeros indicios de las irregularidades en las clínicas de Carlos Morín, donde se utilizan trituradoras para eliminar a los fetos.
En el reportaje, un médico explica el método a utilizar, que consiste en provocarle al “producto” un paro cardíaco antes de ser sacado del útero. A la joven se le pide rellenar cuestionarios de salud y estado mental. También es sometida a pruebas psicológicas. El director señala que estos trámites son sólo cuestiones de burocracia. Luego se demostraría la existencia de un contubernio entre los responsables de la clínica y el psicólogo encargado de atender a la gestante. Las premisas del procedimiento son atrozmente sencillas. El costo de la intervención: cuatro mil euros. Los restos del bebé extraído: al caño.
El documental desembocó un mes después en una demanda por parte la Asociación Nacional para la Defensa del Derecho a la Objeción de Conciencia (Andoc), en contra del grupo CB Medical dirigido por Carlos Morín, por delitos de aborto cometidos contra fetos de más de siete meses de vida intrauterina y que posteriormente le valdría ser encarcelado.
Sin embargo, para Joseph Miró Ardèvol, presidente de la asociación española E-cristians, el caso Morín es sólo la punta del iceberg. En entrevista para ABC advirtió que existen muchas otras clínicas que incumplen la ley y realizan abortos bajo la supuesta enfermedad psíquica de la madre.
A juicio de Ardèvol, mientras el aborto esté privatizado, existe riesgo de irregularidades y propone llevarlo de vuelta a los servicios médicos públicos, donde se puede controlar en mejor medida el cumplimiento de lo estipulado legalmente.
En ese sentido se pronunció también el presidente español José Luis Rodríguez Zapatero, quien, aprovechando la coyuntura, llegó a anunciar en el seno del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) el estudio de propuestas para modificar la ley del aborto e incluirlas en el programa electoral. Dicho análisis contemplaba, entre otras innovaciones, el aborto libre hasta las doce o catorce semanas. Postura que fue duramente criticada por la Iglesia y el Partido Popular (PP), principal opositor de la facción del mandatario. Ángel Acebes, secretario general del PP, afirmó que los infanticidios que se estaban llevando a cabo ilegalmente no se resolvían con una reforma a la ley, sino con una investigación profunda. Por su parte, el portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Eduardo Zaplana, alertaba sobre el hecho de que la legislación se había alcanzado con grandes equilibrios, por lo que calificó de temerario cualquier intento de transformación, si no venía respaldado por un amplísimo consenso, lo cual distaba mucho de ser el caso.
Sin embargo, fue la preocupación expuesta por el Vaticano en torno a los valores de la familia, que estaban siendo resquebrajados e ignorados, lo que llevó al clímax el debate. Incluso el Arzobispado de Madrid organizó una multitudinaria movilización el pasado 30 de diciembre para apoyar esta máxima bajo el nombre de Encuentro de la Familia. El éxito evidenciado por el acto llevó al secretario de organización del PSOE, José Blanco, a amenazar con su renuncia al cristianismo.
Los ataques entre el Episcopado y la fracción de Zapatero removió a toda la sociedad española, la cual vino a cobrarle caro a su mandatario la actitud asumida pues ya no se trataba solamente de los católicos en desacuerdo. Un sondeo a jóvenes entre quince y veintinueve años tuvo por resultado que, en comparación con períodos anteriores, un treinta por ciento más se opone al aborto.
Zapateros, con el rabo entre las patas, hubo de echar atrás su temeridad. En menos de veinticuatro horas del anuncio se retractó, haciendo alusión a que sus palabras sólo llamaban a la reflexión. Sin embargo, ya era demasiado tarde. Su postura y los ataques de su partido a la Iglesia, en general, y al Papa Benedicto XVI, en específico, terminaron por costarle medio millón de votantes que usualmente lo apoyaban. Todo esto, de cada a las elecciones generales del 9 de marzo próximo. Difícil tarea le corresponde al PSOE, obligado a replantearse el asunto del aborto desde una perspectiva más humana y, de camino, rehacer su relación con el Vaticano, destrozada ahora, luego que viviera sus mejores momentos bajo el gobierno de José María Aznar.
México en la discordia
A pesar de que la sociedad mexicana es en su mayoría conservadora, el proceso de aborto durante las primeras doce semanas de gestación es legal en los estados de Morelos y Baja California, así como en el Distrito Federal.
A diez meses de que entraron en vigor las reformas del Código Penal y la Ley de Salud en el DF, que permiten la interrupción voluntaria del embarazo, hasta el 2 de enero pasado se practicaron un aproximado de cuatro mil setecientos cincuenta y cuatro abortos, según datos de la Secretaría de Salud capitalina.
A pesar de que las cifras no son tan alarmantes como en España, la encuesta de Mitofsky realizada recientemente a cuatro mil doscientos cincuenta ciudadanos, y difundida por la Comisión Nacional de Derechos Humanos en el diario La Opinión Milenio, revela que 77.4 por ciento de la población entrevistada se opone al aborto, por obstaculizar el proyecto de vida de la madre.
Los resultados manifiestan la oposición a la legalización de dicha práctica en la capital, antes de las doce semanas de gestación, además de darle peso a los recursos de impugnación que la Comisión Nacional de Derechos Humanos y la Procuraduría General de la República presentaron ante la Suprema Corte de Justicia.
A principios de enero, mientras la SCJN anunció como primordial la revisión de los recursos de inconstitucionalidad presentados por la CNDH y la PGR contra la legalización del aborto, la alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Louise Arbour, recomendó la homologación de las legislaciones estatales para incluir los abortos legales y que las mujeres puedan elegir libremente sobre su embarazo.
Las declaraciones de Arbour causaron conmoción en el clima social del país.
La Arquidiócesis acusó a la organización de pretender cambiar la moral de las familias mexicanas para que las leyes estén de acuerdo con los programas demográficos de la organización internacional.
La alta comisionada también recibió críticas por parte de la Fundación Internacional Vida. La directora del organismo, Paulina Sada Monroy, afirmó que Louise Arbour perdió toda autoridad al promover el aborto en México y reconocerlo como un avance en los derechos de la mujer.
Coahuila responde
La Secretaría de Salud del estado considera que despenalizar el aborto no es la solución. La solución, según la opinión de Francisco Elizalde, subsecretario de la dependencia, radica en acabar con la desinformación y con los tabúes que existen en la sociedad.
Los hospitales públicos de Coahuila cuentan con existencias gratuitas de “pastillas del día siguiente”, las cuales, según el funcionario, no son un método abortivo propiamente dicho, sino que se podrían incluirse dentro de las medidas de prevención que las parejas o las mujeres pueden elegir. Sólo falta educación, concluye.
La Iglesia católica, en voz del padre Pedro Pantoja, opina que en México no hay condiciones para que tal ley se aplique. No se puede hablar de la despenalización del aborto cuando otros derechos de las mujeres son violentados, empezando por el de la educación y la información.
Sin embargo, la Comisión de Derechos Humanos del estado de Coahuila, apoya la impugnación propuesta por la Comisión Nacional de Derechos Humanos ante la ley que permite el aborto, y en opinión del presidente de la comisión estatal se trata de un asunto de política.
Para la legisladora Julieta López, primero se debe hacer un análisis antes de actuar, y aunque aplaude la nueva legislación, señala que las tareas del gobierno del estado van enfocadas a la preservación de la vida.
Por otra parte, el renglón más importante en este dilema, la opinión de los coahuilenses, se mantiene dividida.
El debate recién se instala. El tiempo dirá si la sociedad está preparada para enfrentar una discusión seria sobre el tema y si los medios pueden lograr ser un verdadero canalizador de opiniones y no simples oportunistas que sacan ventajas del enfrentamiento entre las diferentes partes.
El papel de los medios es clave: Elizalde
Para la Secretaría de Salud de Coahuila, despenalizar el aborto no es necesario ni se justifica. Francisco Elizalde, subdirector de la dependencia, señala que en el caso de los embarazos no deseados existen muchos métodos anticonceptivos antes de llegar a la terminación del embarazo. Desde los métodos de barrera como el preservativo, el uso de pastillas e inyecciones anticonceptivas, el dispositivo intrauterino, tratamientos hormonales inyectables, hasta la pastilla del día después.
La píldora, apunta, se utiliza durante las primeras setenta y dos horas posteriores a una relación sexual. Está hecha a base de gestodeno, un medicamento que contiene una fuerte cantidad de anticonceptivos que evitan que una gestación se lleve a cabo. Además, no es considerado por los médicos como una técnica abortiva. Se puede encontrar de forma gratuita en cualquier centro de salud, comenta Elizalde. Sin embargo, tiene muy poca demanda.
Desgraciadamente, afirma el subdirector de la Secretaría de Salud, la oportunidad para obtener estos métodos no es adecuada, porque muchas veces las personas no acuden a demandarlos por temores o falsos pudores. Es ese tabú y ese miedo de acercarse, por temor a ser juzgados, a que nos vean, lo que impide que rompamos esa barrera y el adolescente, los jóvenes y muchas veces hasta los adultos, no sienten la confianza para utilizar tales servicios.
En opinión de Elizalde, los medios juegan un papel fundamental en reeducar a la sociedad en materia de sexualidad, y afirma que decir “cuídate” es uno de los retos principales tanto de los medios de comunicación, como de la Secretaría de Salud.
El méxico imaginario: Pantoja
Pedro Pantoja, responsable de la Pastoral Social de la Diócesis de Saltillo, opina sobre la situación de aborto en México y Coahuila. Dice que no puede haber una ley que decida, si no hay capacidad por parte de la sociedad para comprenderla.
En la apreciación del presbítero, atreverse a implantar una ley a favor o en contra de la despenalización es un tema tan delicado como el aborto mismo, representa un riesgo y una burla, pues no hay condiciones en la sociedad ni en las políticas públicas.
Además, agrega Pantoja, resulta difícil desde mi situación con los emigrantes hablar del derecho al aborto. ¿Quién se va a atrever a decirles a las mujeres emigrantes si abortan o no?, cuando viven una situación de humillación y violación permanente a su sexualidad y derechos humanos.
Para el director de “Belén” Casa del Migrante, el aborto sigue siendo un terreno difícil en una nación de dos caras donde no se ha analizado a fondo el tema de la desigualdad social. México en realidad es dos, un México imaginario como el que se vive aquí en el estado donde se avientan leyes sin ninguna base de análisis social, y el real que es el de la pobreza e ignorancia. El aborto es un tema que causa polémica porque nunca se ha analizado a fondo la desigualdad social y de condiciones, asevera.
También hace falta un proceso educativo en donde la mujer no corra riesgos de remordimientos y traumas que tanto les ha impreso una cultura restrictiva y machista.
Somos muy rápidos a la hora de poner leyes que de ninguna manera tienen relación con el contexto social. Creo que hay un desfase espantoso y que estamos creando una moralidad ficticia para que se decida una ley que despenaliza el aborto. Primero habría que despenalizar la injusticia y la ignorancia de la mujer, entonces habría capacidad para decidir, concluye.
Es populismo: García Rodríguez
La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Coahuila secunda la postura de la CNDH en contra del aborto. El ombudsman Luis Fernando García Rodríguez cuestiona: ¿Qué autoridad pública puede decidir cuándo se habla de una verdadera vida? Fue una medida de carácter populista, asegura.
Nosotros estamos en contra del aborto. Hay muchas razones éticas, jurídicas y religiosas para adoptar esta postura. Cuando se permite que una persona, por cualquier motivo, decida sobre la vida de otro ser, estamos permitiendo que se violenten estos derechos. Por eso estamos en total acuerdo con la CNDH en cuanto a la impugnación que presentó ante la SCJN, dice el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado.
En la reforma a la ley que se aprobó en el DF se dice que antes de las doce semanas no hay delito, que después sí, ¿qué autoridad pública puede decir desde cuándo se habla de una verdadera vida? Yo considero que esa medida fue de carácter populista para ganarse el voto de cierto sector de mujeres, porque no todas están de acuerdo.
Primero, diagnosticar: PRI
Para la diputada del PRI Julieta López Fuentes, promotora de la ley que permite los matrimonios entre homosexuales, lo más recomendable ante la propuesta de la comisionada de la ONU, Louise Arbour, de homologar la ley del aborto en todas las entidades del país, lo primordial es hacer un diagnóstico de la situación y decidir de acuerdo a los resultados.
La también secretaria general del PRI aplaude la legislación acerca del aborto en el Distrito Federal, pero advierte que el gobierno del estado trabaja sobre la vertiente de la protección.
Recientemente, la ONU mostraba su reconocimiento a algunas entidades que se vieron en la necesidad de legislar con respecto al aborto. En el DF, la fracción del PRI impulsó está legislación. Me parece que hay lugares donde el problema es grande y en esos casos también celebro que se haya legislado así.
Ante la propuesta de homologar la ley, lo más recomendable sería hacer un diagnóstico de la situación que prevalece en la entidad y después actuar en consecuencia.
En Coahuila, el gobierno estatal está impulsando la contraparte, la protección al nuevo ser y a la madre, a través de programas como el de “Sí a la vida”, concluye.
Salida falsa: Padres
Vinicio Ariel Tijerina Guerrero es un joven estudiante de veintiún años y padre de un bebé de cuatro meses. En su opinión, el aborto no es más que una salida falsa para no enfrentar responsabilidades que son consecuencia de las decisiones propias.
Mi hijo fue una noticia inesperada, incluso dura, porque siendo estudiante es difícil mantener una familia. Hoy mi hijo es lo que más amo en la vida y lo que me da fuerza para seguir luchando a diario, dice.
Sara Isabel Orsua De la Peña es ama de casa, madre de dos hijos y actualmente se encuentra en su quinto mes de embarazo.
Mi tercer hijo, que viene en camino, ya cuenta como otro. No por el hecho de que todavía no nazca no cuenta, ya es un ser vivo.
De la Peña confiesa que a pesar de los métodos anticonceptivos a los que se ha sometido, dos de sus embarazos han sido no planeados. Sin embargo, no es partidaria del aborto, mucho menos lo considera un derecho de la mujer, por el contrario, lo estima una violación a los derechos del niño. E4
Asistencia a jóvenes embarazadas
El gobierno de Humberto Moreira ha dejado clara su posición respecto al tema del aborto, impulsando programas de asistencias para jóvenes embarazadas de escasos recursos. “Sí a la vida”, la más destacada de tales iniciativas, garantiza alimentos básicos y atención médica a las mujeres que no cuenten con un respaldo económico capaz de solventarles sus necesidades indispensables.
Sí a la vida no se limita sólo al período de gestación. También sufraga los gastos del parto y facilita becas mensuales para la manutención del bebé, una vez que haya nacido.
Con ello, el estado de Coahuila busca solidificar alternativas válidas que contrarresten la creciente tendencia a asumir el aborto como técnica anticonceptiva e indiscriminada.
Apoyo institucional y una mayor educación en torno al tema pueden ser pilares para una reflexión positiva por parte de las mujeres coahuilenses. Al menos el primero de estos cimientos parece afincarse bien. |

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