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Como resultado
de la presión que ejercen organismos como Transparencia Internacional,
Suiza ha repatriado en los últimos años cerca de mil setecientos
millones de dólares provenientes de fondos ilícitos.
A lo largo de la historia de los países en vías de desarrollo,
principalmente latinoamericanos y africanos, la falta de democracia
y de legislaciones claras a la hora de rendir cuentas ha provocado
que gobiernos —muchos de ellos anquilosados por décadas al
poder— contribuyan al empobrecimiento de las naciones, embolsándose
cuantiosas fortunas provenientes de préstamos multilaterales,
lavado de dinero y narcotráfico.
Nigeria, Filipinas y República Democrática del Congo, entre
otros, son ejemplos irrefutables. Una ojeada a los registros
de Transparencia Internacional revela que Sani Abacha, Ferdinando
Marcos y Mobutu Seke Sekko desfalcaron con veinticinco mil
millones de dólares —e incluso el doble— a sus países, cuyo
ingreso anual per cápita ronda los mil dólares.
Las mayores sumas de dinero que el gobierno y los bancos helvecios
han repatriado a países en vías de desarrollo corresponden
a una parte de las fortunas de Abacha y Marcos.
En marzo de 2008, Suiza entregó a Nigeria los últimos siete
millones de dólares de una cuenta por setecientos millones
perteneciente al dictador que gobernó esa nación africana
entre 1993 y 1998. En 2003, Filipinas recibió seiscientos
ochenta y cuatro millones que el gobierno congeló a Marcos
en Berna, tras su destitución en 1986. La condición fue que
el dinero se entregara a víctimas del régimen.
Producto de la corrupción en la República de Kazajastán, bancos
suizos bloquearon ochenta y cuatro millones de dólares en
2007. El dinero se destinó para un fondo de ayuda a niños
desfavorecidos de ese país euroiasiático de más de quince
millones de habitantes.
Un año antes, noventa y dos millones de dólares de una cuenta
de Vlademiro Montesinos, asesor del ex presidente Alberto
Fujimori, regresaron al Perú.
Apenas el año pasado, Suiza transfirió a México más de setenta
y cuatro millones de dólares que Raúl Salinas de Gortari —hermano
del ex presidente Carlos Salinas— depositó en bancos suizos.
El proceso duró varios años, pero al final se demostró el
origen ilícito de los fondos. El gobierno mexicano rechazó
condicionamientos sobre la aplicación de los recursos, mientras
que en Filipinas, Nigeria y Kazajstán se les dio un seguimiento
estricto.
Los escándalos obligaron a Suiza a adoptar leyes de protección
de su sistema bancario. El propósito es evitar el ingreso
de fondos de origen ilícito, mediante reglas de control sobre
su procedencia, que deben aplicar los intermediarios financieros
y los bancos, sobre todo cuando se trate de líderes políticos
extranjeros.
En algunos casos, la repatriación de capitales sigue en el
limbo. El ex dictador haitiano Jean Claude Duvalier, “Baby
Doc”, reclama 4.3 millones de euros (moneda común en países
de la eurozona desde 2001) bloqueados hace veintitrés años.
El drama de la isla vuelve oportuna la devolución de esos
recursos.
Terror
y gobiernos venales, el sino de Haití
El 12 de enero,
un terremoto de siete grados en escala de Richter sacudió
a Haití. El número de muertos supera los doscientos setenta
mil. El país está semidestruido. Pero la devastación de la
antigua colonia francesa está más ligada a la venaliad de
sus gobiernos.
La corrupción es inherente a los políticos haitianos en todos
los niveles de gobierno y de la sociedad misma. Igual pasa
en muchos países del Tercer Mundo.
Durante casi tres décadas, la dictadura Duvalier depredó Haití.
Tan pronto asumió el poder en 1964, François Duvalier, “Papá
Doc”, implantó un régimen basado en el terror y la corrupción.
Otros signos de su gobierno fueron el nepotismo, la postración
de la economía y la brutal represión contra la disidencia.
Jean Claude Duvalier, “Baby Doc”, se proclamó presidente vitalicio
y caminó la misma senda que su padre, tras la muerte de este
en 1971. Derrocado en 1986 por un golpe militar, se instaló
en Francia. Al momento de su caída, la familia Duvalier guardaba
novecientos millones de dólares en bancos helvecios, procedentes
del erario.
Suiza congeló los fondos de Duvalier en 2002. “Baby Doc” habría
recuperado sus “ahorros” de no ser por una intensa y vigorosa
campaña internacional para evitarlo. Los 4.3 millones de euros
que el Tribunal Supremo de Suiza rechaza devolver a Haití
representan una parte ínfima e irrisoria de los fondos sustraídos,
pero que bien podrían ser de ayuda en la reconstrucción del
país.
Tras el sismo de enero, los ojos del mundo están clavados
en Haití. Sin embargo, los habitantes temen que la ayuda internacional
quede en manos de funcionarios. El primer ministro, Jean Max
Bellerive, reconoce que existen casos de corrupción en el
manejo de asistencia humanitaria, pero no de la magnitud que
denuncia la prensa de su país. E4
Argentina:
La corrupción también viste de mujer
Argentina es
otro país en jaque por la corrupción. El mes pasado, la Unión
Cívica Radical, opositora al Partido Justicialista en el poder,
destapó una denuncia contra de la presidenta Cristina Fernández
y su predecesor y esposo Néstor Kirchner, por el supuesto
delito de enriquecimiento ilícito. En octubre de 2008, cuando
la crisis financiera empezaba a mostrar sus primeros efectos,
la pareja presidencial compró dos millones de dólares.
La Unión Cívica Radical cuestiona la falta de ética. Acusa
a Kirchner de utilizar información privilegiada —conocida
por Fernández— para adquirir dólares antes de que la divisa
estadounidense registrara una fuerte subida.
En un correo electrónico enviado al periodista Hugo Morales
y reproducido por el diario El Clarín, el ex presidente admite
la operación. Sin embargo, sostiene que fue legal, pues la
ley argentina permite comprar un máximo de dos millones de
dólares mensuales. Niega que la transacción haya tenido por
objetivo un beneficio cambiario. Argumenta que los fondos
los utilizó para adquirir un paquete accionario de Hotesur
S.A, que incluye la compra del hotel Alto Calafate en la Patagonia.
El gobierno de su esposa argüye que la compra de dólares forma
parte de las operaciones “habituales” del matrimonio, las
cuales han permitido un incremento patrimonial de ciento cincuenta
y ocho por ciento, tan sólo en 2008.
Expertos argentinos coinciden en que los Kirchner ganaron
más de setenta y siete mil dólares en la operación, al comprar
cuando el dólar saltó veinticinco centavos e invertirlos antes
de que subiera de cotización, lo que sucedió en el transcurso
de pocos días. Aseguran que si la propiedad la adquieren un
mes después, les habría costado un millón de pesos más.
Kirchner y Fernández declaran un patrimonio de aproximadamente
once millones y medio de dólares, compuesto por propiedades
e inversiones empresariales.
En medio del escándalo, la señora presidenta recurre al nacionalismo
argentino y, sin medir consecuencias, resucita el tema de
las islas Malvinas, cuya soberanía le reclama al Reino Unido.
E4
Transparencia Internacional
Es un organismo
internacional dedicado a combatir la corrupción política.
Su herramienta principal es la divulgación de la información
que recaba alrededor mundo. Fue fundada en 1993 y tiene su
sede en Berlín. Está organizada en más de ochenta capítulos
nacionales y tiene un secretariado central. Es una organización
no gubernamental. En América Latina y el Caribe se ha formado
una red de asociaciones afiliadas en catorce países. Elabora
informes anuales sobre corrupción, basándose en encuestas
en cada país. Su presidente es el alemán Peter Eigen. E4.
Escala
de la corrupción
(de menos a más)
1. Nueva Zelanda
5. Suiza
8. Canadá
19. Estados Unidos
24. Francia
25. Chile
26. Uruguay
30. Emiratos Árabes Unidos
43. Costa Rica
61. Cuba
84. El Salvador
89. México
106. Argentina
139. Filipinas
162. Venezuela
168. Haití
179. Afganistán
180. Somalia
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